“Pájaros de las tardes del campo o la ciudad, / no importa, repetidos están en la memoria. / Alas ansiosas atraviesan mi pecho como navajas finas. / Desvanecido el día y sus deberes, yo comienzo”.
“Pájaros de las tardes del campo o la ciudad, / no importa, repetidos están en la memoria. / Alas ansiosas atraviesan mi pecho como navajas finas. / Desvanecido el día y sus deberes, yo comienzo”.
Chely Lima (La Habana, 1957 – Miami, 2023). Algunos de sus libros son las novelas ‘Lucrecia quiere decir perfidia’ (2015), ‘Triángulos mágicos’ (2017) y ‘Confesiones nocturnas’ (1994), así como los libros de poesía ‘Zona de silencio’ (2004), ‘Discurso de la amante’ (2013) y ‘Lo que les dijo el licántropo / What the Werewolf Told Them’ (2017).
La Habana vive en mí, respira y se revela como algo que no podría definir con exactitud, pero que me mantiene siempre a la expectativa de verla con otros semblantes.
Ahí, donde reina un individualismo que pone en segundo lugar cualquier otro valor, el único aspecto donde pareciera reinar lo colectivo es en aquella área que debía ser precisamente la más individual e íntima: la vida sexual.
Rolling Stone: “La aclamada artista cubana de jazz nos habla de su brillante nuevo álbum, en el que combina la espiritualidad tradicional y los sonidos del pop”.
“Quieren que se haga en secreto, sin despedida. Quieren llevarme al borde de un cementerio, a una tumba fresca y decirme: aquí yace vuestro hijo”.
Estados Unidos y los países árabes intensifican las conversaciones para lograr un alto el fuego en Gaza y liberar a los rehenes.
En las fotografías de Izuky Pérez el reforzamiento del canon ocurre cuando nos percatamos que allí el cuerpo deviene paisaje y, al mismo tiempo, atmósfera.
Los símbolos patrios pertenecen a toda la ciudadanía, hacen parte del imaginario colectivo de la nación que, a su vez, se ha nutrido de la historia construida a lo largo de nuestro devenir.
Las prácticas visuales de Luis Manuel Otero, al erigirse en sitios de emergencia de tejidos sociales y de nuevas formas de interrelación, generan otros espacios de significados que, sin escapar de los artilugios del poder, resaltan su capacidad crítica frente a concepciones totalizantes de significación.
Aceptamos a los gays, pero no pueden manifestar públicamente sus deseos sexuales, no pueden besarse, no pueden singar, no pueden andar de la mano, no pueden vestirse así, no puede hablar asao… Los gays fuera del clóset que se metan en el clóset para besarse.
Una mirada crítica a la exposición El arte de no estar calladas, muestra curada por Jorge Peré, que se inaugura hoy (6 de marzo de 2020) en la Galería Taller Gorría (San Isidro 214, La Habana).
La gente ya no conversa: chatea y envía emojis. Todo ello alimenta la ambigüedad idiomática. Actualmente, el debate en torno al color de los emojis es tétrico. Contamos con emojis blancos, negros, amarillos, mestizos, familias hetero y homosexuales. Pero lamentablemente tenemos emojis de perros y gatos de una sola raza. ¡Con tanta variedad que hay!