Ángel Delgado es autor de uno de los performances de arte político más extremos en la historia del proceso post 1959 en Cuba.
Ángel Delgado es autor de uno de los performances de arte político más extremos en la historia del proceso post 1959 en Cuba.
“Me considero un artista amateur, un iluso jugador que lo pierde todo en la partida menos las ganas de seguir jugando”.
“El hambre es apenas una sinécdoque de unas carencias bastante más profundas”.
Con Milei, el gobierno argentino sólo mantendrá la actual representación formal en estos países, similar a su enfoque con el régimen fundamentalista de Irán.
La intromisión extranjera en las elecciones legislativas estadounidenses de 2022 se intensificó, con China, Rusia, Irán y Cuba intentando influir en la percepción del electorado.
La ley SB4 permite a las autoridades locales detener y deportar a los inmigrantes ilegales. Entrará en vigor en marzo de 2024.
Todas las ediciones de ‘Paradiso’ fueron accidentadas. Pero ninguna tanto como la que apareció en la editorial norteamericana Farrar, Straus & Giroux (FSG).
Mientras un Estado policial despliega su fachada democrática, la venta de una realidad paralela es otro ejercicio de represión e invisibilización de la vida que llevan los cubanos.
Los votantes chilenos rechazan una Constitución conservadora tras haber derrotado previamente una carta magna de izquierdas.
Ernesto Pérez Chang y Jorge Ángel Pérez, dos escritores cubanos que han ido desapareciendo del campo literario nacional, al tiempo que han ganado espacio en el campo de batalla de la prensa independiente.
Nunca debes empezar tu relato escribiendo: “Había una vez un puñetero régimen totalitario…”, puesto que no se trata de imponer juicios, sino de contar historias.
Entrevista a Ena Lucía Portela
Esa es otra “gratuidad” de una política cultural férrea, maleable y corrupta, pues mediante contactos personales y amorosos, y también a través de sobornos, metecabezas penetran los medios de difusión masiva, virtualmente convencidos de que el consenso popular logrará redimirlos ante una fantasiosa posteridad.
En la biblioteca de la UNEAC, detrás de una mesa, estaba su director: José Rodríguez Feo. El rostro medio sombrío, la mirada desafiante. Nos saludamos y me invitó a mirar los anaqueles. Allí no había nada de Jane Austen. Se lo dije y me observó de arriba a abajo, con perplejidad. “Lo que hizo pobremente Jane Austen lo perfeccionó Henry James con una gracia total: lea a James”, dictaminó sin levantarse.