¿Por qué en La Carreta de la Calle Ocho uno puede almorzar a las 10:45 de la mañana, pero no puede desayunar?
¿Por qué en La Carreta de la Calle Ocho uno puede almorzar a las 10:45 de la mañana, pero no puede desayunar?
No quiero que la gente sepa / los mil colores de una bandera / y no sepa denunciar una dictadura.
“Párase sobre el mapamundi de la isla de Cuba y hace entrada por la puerta de Escorpión”.
¡Pingaaa!, paren ya con la singá cancioncita de los cojones. Mira que somos aguantones, sí, en plural: yo soy otra aguantona más.
Los cubanos observamos el presente como si estuviéramos dentro de un mal sueño en el que intentamos hablar y lo que sale son los ecos de la voz del Comandante.
Mientras el Orgullo celebra que no necesitamos justificarnos, cierta ciencia aún parece empeñada en redactarnos un certificado de origen.
Llamadme Carmen. Siempre quise empezar una novela así, aunque no tuviera la fuerza de aquel «Llamadme Ismael» con el que comienza ‘Moby Dick’.
El castrismo existe antes de Fidel Castro, en la consagración de la teleología revolucionaria martiana desde fines del siglo XIX.
La amarga sensación de que aquel podía ser el último conversatorio y la última lectura de Antón Arrufat.
La Revolución es tan grande que, en oportunidades de absoluta obnubilación, llega uno a la ausencia de lastre. Eso se llama ingravidez.
Cómo la URSS recurrió al comercio en la sombra y al espionaje industrial para eludir las sanciones occidentales.
Hay algo profundamente violento en un maniquí moderno.
La gente de ‘la cultura’ suele ser estúpidamente esnob y, mucho más, cierta izquierda latinoamericana que sufre complejos de inferioridad.
William McCorkle, quien ha trabajado en la frontera, revela las diferencias entre las políticas hacia la inmigración y la dura realidad a la que se enfrentan los inmigrantes.
Nepal suspende los visados de trabajo a Rusia y Ucrania tras la muerte de al menos 10 mercenarios y la desaparición de otros 100.
Después de 24 años, un policía de Hamburgo resuelve el misterio de la desaparición de Claudia von Weiss en Cuba y pone fin a la situación de su familia en Dresde.
Deberíamos dejar a los basureros que nos gobiernen: peor que la actual dirigencia del país no lo van a hacer.
Shame on the UN for helping to sustain the fiction that Cubans go hungry and flee the country because of US imperialism.
It is the fact that the U.S. stands alone in insisting on sanctions that amplifies the criticism of the embargo in its current form.
“Yo siento que mi obra sí marcó una diferencia en Cuba y en América Latina; mi trabajo lo ha demostrado, aunque yo no me lo haya propuesto, y me siento muy orgullosa de eso. Dentro y fuera del mundo del arte, mi obra fue trascendente por la manera de ver a la mujer, el cuerpo, la relación con la religión. La gente se identificó mucho”.