¿Cuántas guerras tienes que parar para que te den el Nobel? Quizás solo una, my President, la que ha dividido a este país entre los tuyos y los demás.
¿Cuántas guerras tienes que parar para que te den el Nobel? Quizás solo una, my President, la que ha dividido a este país entre los tuyos y los demás.
El grito del oprimido. El semen liberado y el dolor durante el parto. La ira transformada en fuerza demoledora.
Boris Spassky, excampeón mundial de ajedrez y rival legendario de Bobby Fischer en Reikiavik 1972, fallece a los 88 años.
El 7 de octubre no fue el día de la independencia palestina, sino el último clavo en el ataúd de la solución de los dos Estados. ¿Es una confederación con Jordania lo único que queda?
Cómo el engaño, la ilusión y el peso del pasado han transformado una vía posible para el fin del conflicto israelí-palestino en un ardid peligroso.
Elliott Abrams es investigador senior en el Council on Foreign Relations. Ha ocupado altos cargos en política exterior.
En Virtudes, se grita. En Concordia, dos chiquillos se fajan a los piñazos. En Ánimas, se sobrevive.
“Su obra nos hace reflexionar sobre temas que nos ayudan a abordar retos no sólo de la espiritualidad, sino también de la realidad que enfrentamos día a día”.
“Me he desterrado a mí mismo hacia una región de la vida donde importan muy pocas cosas”.
Quiénes inventaron Tlön? ¿Quién programó a Abulafia? ¿Para quién se escribió el Plan? ¿Cuántos fieles acudirán al Péndulo, si alguien los convocara ahora?
Un ser generoso y bueno y, al mismo tiempo, feroz contra todo lo que le parece malvado o simplemente injusto.
En esa peligrosa penumbra interior vivió siempre, como un niño indefenso frente a un inmenso mar temido y oscuramente deseado.
“Pensaba en lo avergonzada que se sentiría si tuviera que llegar a explicarle a algún colega que ella, doctora en Ciencias Bioquímicas, estaba considerando un remedio mágico para su hermana”.
“Es poesía. Nostalgia, su Orlandostalgia. La anunciación de un destino… cambiable, perfectible”.
“Sin garantías para el ejercicio ciudadano de la sociedad civil es imposible la reclamación de derechos y similares oportunidades para todos”.
“El ‘ennui’, ese tedio o desgaste vital desencadenado por la tiranía de lo mucho, se ha transformado en una sutil, lucrativa e instigadora estrategia mercadotécnica”.
El nuevo documento califica el conflicto ucraniano de “guerra santa” para defender la “Santa Rusia” y esboza ambiciosos objetivos, como aumentar la población rusa de 144 a 600 millones.
El gobierno ruso ha negado las comunicaciones al líder opositor Alexey Navalny. Su equipo y abogado mantienen las solicitudes de prueba de vida.
Con el fin de evitar su posible resurgimiento a partir de 2024, un juez federal prohíbe la política de separación de familias migrantes de la era Trump hasta 2031.
A veces, el socialismo parece ser sólo una larga lista de todo lo que no puede hacerse.
Si el Estado decide que un ciudadano es su enemigo, ¿pierde ese ciudadano automáticamente sus derechos? ¿No es menester demostrar su culpa antes de condenarlo? ¿Quién lo juzga? ¿Quién lo defiende? ¿No es legítimo que un ciudadano pida y obtenga respuesta a preguntas como estas?
El 27 de enero, la historiadora del arte Carolina Barrero regaló una imagen impresa de un José Martí con una camisa de estrellas, y la Seguridad del Estado la acusó de un delito kafkiano. El 25 de marzo, el mismo aparato político que quiso amedrentarla tuvo que archivar el caso por falta de pruebas. Este episodio marca un antes y un después.
Después de veinticinco años sin poder salir a la luz, la editorial Bokeh publica A dónde, de Ramón Williams, novela que será presentada en Miami el próximo 12 de octubre. A propósito de esto, conversamos con su autor.
El director se propuso superar las trampas que acechan a los realizadores de la diáspora: la del dinero, la del panfleto, la de la autoindulgencia y la de la irrelevancia.
El enfermero de guardia (Reynier Morales) en la Sala-R, se encuentra en una encrucijada: La delgada línea entre cordura y locura. Su condición social lo presiona a no equivocarse.