El incendio en el antiguo espacio escolapio revela la fragilidad de un patrimonio que quedó suspendido entre la expropiación histórica y la falta de restitución.
El incendio en el antiguo espacio escolapio revela la fragilidad de un patrimonio que quedó suspendido entre la expropiación histórica y la falta de restitución.
“Es una mala etapa, pero hay que seguir sin quejarnos. La queja atrae negatividad”.
Desde que salí de Cuba no he hecho otra cosa que atisbar templos imponentes.
La Isla nos duele, la sentimos como un hijo que se nos muere sin salvación.
Necesito creer que puedo vivir, que el artista y yo podemos vivir, hinchados de esperanza y de amor.
El apoyo internacional a la democracia atraviesa una fase crítica, debilitado por recortes financieros, presiones geopolíticas y el avance de tendencias autoritarias en todo el mundo.
Apocalipsis y singularidad representan dos absolutos: nuestro futuro tendrá que situarse en algún punto dentro de ese amplio espectro.
Llevamos milenios transformando el medioambiente a escalas cada vez mayores y con una intensidad creciente, y hemos obtenido muchos beneficios de estos cambios. Pero, inevitablemente, la biosfera ha sufrido.
Me alegro mucho de que Silvio tenga hoy su AKM, porque es lo que él quería. Y es lo que le tocaba.
Quienes “negocian” están negociando sus intereses, que no son los del pueblo o los de la Nación.
Norestes me había entregado originales. Llegamos a la conclusión de que dicho material había sido copiado a mano.
“Lo que está ocurriendo no es una negociación. Es el acta notarial de una derrota que el exilio histórico lleva décadas negándose a firmar”.
Nos vamos a abrazar llorando. De hecho, ya estamos llorando abrazados.
Johann Sebastian Bach, como Prometeo, arriesga su ser al recibir y devolver, ante Dios, un fuego hecho de tiempo y sonido.
Su enemigo de muerte no era el káiser ni mucho menos el zar, sino la socialdemocracia europea, que amenazaba con ser la salida humanista ante la violencia bruta de la revolución.
Su cuerpo, y los cuerpos de los suyos, cierran el mapa. No queda un rincón legítimo para el castrismo en el país.
Los represores se quedaron dormidos y el cuartico prendió una candela que se extendió por todas partes.
Una gran civilización que tiene todas las razones para estar orgullosa de su historia, confiada en su futuro, y que aspira a ser siempre dueña de su propio destino económico y político.
El régimen comunista está más aislado que nunca y las reservas de combustible se están agotando. Los diplomáticos temen brotes de enfermedades y la extensión del hambre.
No es la democratización de la creatividad y el conocimiento, sino la merma acelerada de su calidad y la pérdida de paradigmas idóneos.
Tres años y medio después, la guerra en Ucrania no se detiene. Putin sigue convencido de que puede ganar. ¿Pero es cierto?
Saúl Manuel (La Habana, Cuba, 1977) es músico, compositor y cantante. Combina su creación musical con el activismo en redes sociales. Vive exiliado en Miami.
Fernando Almeyda (La Habana, 1992) es abogado y activista por los derechos humanos. Vive expatriado en Serbia.
Un nuevo episodio, de este, tu podcast, La pastilla.
Se nos llena la sangre de esperanza, espíritu de fuerza y lucha con todos esos videos de apoyo que tienen de fondo el escenario de ‘El 4tico’.
“Aquí nadie tiene papeles y nadie tiene la jubilación asegurada. Trabajamos para el diario”.
Fomentar el pensamiento crítico exige condiciones mínimas de pluralismo y garantizar que la ciudadanía pueda cuestionar al poder sin temor a represalias.
“Por alguna razón, se espera que los cuentos y películas hechos por cubanos traten sobre Cuba y, además, estén dentro de un espectro de crítica social”.
María A. Cabrera Arús aborda en sus investigaciones el impacto de la cultura material en la legitimación de regímenes socialistas. Es creadora y gestora del proyecto Cuba Material, un archivo de la cultura material cubana.
Ángel Delgado es autor de uno de los performances de arte político más extremos en la historia del proceso post 1959 en Cuba.
“Un juez dictará sentencia al sicario que Irán envió para matarme. Es la prueba de que el país donde busqué refugio protege las libertades que amo”.
Las cuatro últimas palabras que papá me dijo, nunca se las había escuchado en cuarenta y dos años: “Vete al carajo, hijo”.
Te acuerdas, Sylvia, cómo trabajaban las mujeres en casa. / Parecía que papá no hacía nada.
Cuarenta piezas, cinco continentes y una idea común: la belleza hecha utilidad. De Japón a Brasil, cada objeto revela cómo el diseño traduce la cultura en forma, materia y tiempo.
En la ruta final de la dictadura de Gerardo Machado, cuando Cuba ya se había convertido en un hervidero político llegó el pintor japonés Tsuguharu Foujita al puerto de La Habana.