Ketty Blanco, más que un libro de niños, ha escrito un libro de madres.
Ketty Blanco, más que un libro de niños, ha escrito un libro de madres.
Cuánto desamor. El que se pira se convierte en una definida indefinición.
En Cuba, la política cultural es vista e instrumentalizada como una extensión de la administración social y para el mantenimiento del orden político.
Un cruce entre culturas: del ʻpatakinʼ yoruba al ʻkwaidanʼ japonés, y no es eclecticismo.
He visto cosas que ustedes, humanos defensores de la hermosa solidez de la Utopía, no creerían.
Discurso pronunciado en Lviv, Ucrania, en el marco de la conferencia Ukrainian Renaissance, organizada del 4 al 6 de julio de 2025 por Students for Liberty.
En la ruta final de la dictadura de Gerardo Machado, cuando Cuba ya se había convertido en un hervidero político llegó el pintor japonés Tsuguharu Foujita al puerto de La Habana.
El teniente Tamayo nos convocó y dijo: “Ninguno de ustedes va a sobrevivir”.
Manuel Iris (México, 1983). Poeta. Ha publicado ‘Cuaderno de los sueños’ (2009) y ‘Los disfraces del fuego’ (2014). En 2018, se publicó la antología bilingüe ‘Traducir el silencio/Translating silence’. Su último libro, ‘Lo que se irá’ (2021) fue ganador del Reader’s Choice Award.
La selección nacional de Rusia bate un récord al derrotar a Cuba por 8-0 con ocho goleadores diferentes, un acontecimiento inédito en el fútbol ruso.
En nuestras latitudes, tales maravillas botánicas son hijas del descuido y la desidia, que no del esfuerzo mancomunado o la mano de obra esclava.
El Vaticano bloquea las propuestas de los obispos alemanes sobre la aprobación de las relaciones homosexuales y la ordenación de mujeres sacerdotes, reafirmando las doctrinas tradicionales.
El alto el fuego entre Israel y Hamás gana terreno con la liberación de rehenes y prisioneros, ofreciendo una frágil pausa en el conflicto más mortífero de las últimas décadas.
El “milagro” de Guyana encandila al ineficaz régimen venezolano.
La imagen de mi primito de 15 años, enclenque, disfrazado de policía antimotines, tatuándose en mi hipotálamo ‘forever’.
“Me botaron de San Alejandro por gusano, por falta de respeto, por contrarrevolucionario, me botaron por mi propia personalidad. Creo que en lo único en que he estado de acuerdo es por la razón por la que me botaron. Es verdad, soy un falta de respeto y un inadaptado formacional”.