Chago es la viva estampa de un maduro díscolo con cara de garzón.
Georgia, imitando la legislación rusa, ha comenzado a perseguir a las ONG que reciben financiamiento desde el exterior, utilizando la nueva ley de “agentes extranjeros”.
Entrevista al escritor Armando Lucas Correa sobre el oficio de narrar, a partir de la que considera “su novela más desafiante”: ‘El silencio en sus ojos’. Y de cómo el éxito literario está en las manos de Dios (o de TikTok).
A veces siento miedo de que un día queramos irnos de aquí y que no nos sea posible.
El presidente ucraniano tenía una única tarea. Falló en ella.
El héroe de Ucrania corre el riesgo de convertirse en una figura trágica.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski no “hizo su tarea” antes de entrar a la Oficina Oval con el presidente Trump y su vicepresidente, JD Vance. ¿Qué salió mal?
Increíble. Las Leylands eran la civilización occidental hecha guagua rodante sobre el asfalto de La Habana.
El plan tiene un costo estimado de $25.000 millones y recomienda tácticas agresivas para deportar rápidamente a 12 millones de personas.
Juan Abreu es un enemigo declarado, militante, de la vulgaridad e imbecilidad de la sociedad contemporánea, contra las que hay que escribir.
EE.UU. urge a Cuba en el Día de la Trata de Seres Humanos, a poner fin a la explotación en misiones médicas en el extranjero. Estas operaciones reflejan la “esclavitud moderna”.
Una operación internacional revela la existencia de una extensa red de trata de seres humanos que introdujo a más de 5000 cubanos en Europa, principalmente en España, con unos beneficios de más de 45 M€.
El fallecimiento de la cantante irlandesa Sinéad O’Connor revela su lado más humano. Un padre relata su conmovedor vínculo con su hija enferma terminal.
Las fotos quedaron impresas. La juventud y el misterio fueron la realidad innegable. Yo era la mujer, la modelo. Él, el fotógrafo, el artífice.
La política de puertas abiertas de Nicaragua transforma la migración centroamericana. Cientos de haitianos, cubanos y africanos son enviados directamente hacia Estados Unidos.
Alguien podría decir: he aquí una más de los que quieren hacerse un nombre a costa de nombrar a los que ya se han ganado el suyo. Pero se equivocan. Nosotros no queremos un nombre: los queremos todos y al mismo tiempo. Queremos ver arder el Kempinski como vimos arder Notre Dame. Somos las hijas putas que parió la mujer del carpintero.
Cachao me recibió en su apartamento de Miami una tarde de verano del año 2006. No tuve necesidad de insistirle, ni de responder preguntas previas por teléfono. Vestía una camiseta blanquísima, de esas que solían llevar los hombres bajo las camisas.