Hemos vivido entre la espada y la pared. Pero, poco a poco, nos hemos quedado sin pared. Ya no tenemos nada que perder.
Hemos vivido entre la espada y la pared. Pero, poco a poco, nos hemos quedado sin pared. Ya no tenemos nada que perder.
El sitio de donde nunca ningún cubano será excluido es un diario de la invasión.
No entiendo el fuego que te quema, / ni por qué me mojan tus hogueras.
El ausentismo yanqui es el auténtico responsable de estos 67 años de castrismo.
La ofensiva de Washington contra Cuba responde a una lógica de absorción: la preservación de parte de la élite que controla la isla, integrada a una red de inversiones estadounidenses.
La identidad personal como campo de batalla político.
La propaganda, abierta o sutil, con represión explícita o estímulo implícito, habita el arte mucho más de lo que creemos.
Cuba era el lugar donde el siglo XX podía dejar de ser Auschwitz. El comunis-mo tropical se ofrecía como antítesis luminosa del horror nazi.
El sitio de donde nunca ningún cubano será excluido es un diario de la invasión.
No entiendo el fuego que te quema, / ni por qué me mojan tus hogueras.
La invasión es el más tardío de nuestros derechos humanos. Todo imperio se merece un final sinfónico.
Fui triste todo el tiempo que conviví con Marjane Satrapi. Una tristeza humanista, de criaturas políticas que se dan cuenta de lo que pasa.
Cuba necesita menos exégesis de textos consagrados y más exploración de materiales inéditos, menos marcos conceptuales heredados y más confrontación con archivos desconocidos.
Una lectura crítica a propósito del dosier “Los intelectuales de la guerra fría”.
Fui triste todo el tiempo que conviví con Marjane Satrapi. Una tristeza humanista, de criaturas políticas que se dan cuenta de lo que pasa.
Un ejemplo del placer y la inteligencia verbal; de la riqueza expresiva que despliega el buen orador, del matiz preciso, del acierto eficaz a la hora de nombrar las cosas.
Joaquín Gálvez evoca una profunda reflexión sobre la identidad, la autenticidad y la deconstrucción de la imagen pública.
“Fuck me, fuck me, rájame la concha”. Violentos golpes de cadera. Calor, gemidos. La nieve a punto de fundirse. “Cógeme más duro, mother fucker”.
Para la élite, la crisis es un dato estadístico que se menciona en los discursos; para el pueblo, es una condena diaria que se sufre en el cuerpo.
Las discusiones sobre intervención y soberanía suelen producirse en foros académicos y diplomáticos, lejos de quienes padecen las restricciones cotidianas.
Apuestan por cualquier régimen, no importa cuán atroz pueda ser, que le sirva de contrapeso a Occidente.
Conversamos con Enrique Del Risco, académico, escritor e historiador, uno de los rostros más visibles en el llamado a la solidaridad con los estudiantes cubanos.
Oscar Grandío Moráguez es historiador y politólogo. Autor, entre otros, del libro, ‘Mejor no me callo. Notas ante una transición en Cuba’ (Hypermedia, 2024).
Antonio Gómez Sotolongo (1954) es músico e investigador. Ha publicado Historia de la música popular cubana: De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976).
El Estado cubano celebra los métodos radicales de la juventud del ayer mientras condena y castiga penalmente las demandas pacíficas de la juventud del hoy.
Si el US Army y el US Marine Corps desembarcasen hoy mismo, en nuestras playas, la mayoría de los cubanos los recibirían como a libertadores.
Una intervención militar directa de Estados Unidos que desmonte y aniquile ese régimen abominable.
“Si vas a correr un riesgo que podría meterte en problemas, causarte dolor real o incluso poner en riesgo tu vida, tienes que considerar honestamente el peor escenario posible”.
“Publico esta entrevista con Carlos Manuel para conmemorar el décimo aniversario de ‘El Estornudo’ y celebrar el hecho de que, aunque nació dentro de Cuba durante los años del deshielo, ha sobrevivido otros largos años en el exilio”.
“Es una mala etapa, pero hay que seguir sin quejarnos. La queja atrae negatividad”.
Aunque les parezca un oxímoron a los que nacimos en la Cuba desgreñada y chusma que sigue siendo hoy.
Una gran civilización que tiene todas las razones para estar orgullosa de su historia, confiada en su futuro, y que aspira a ser siempre dueña de su propio destino económico y político.
“Dentro de poco, todos los Estados Unidos se convencerán de las ventajas del sistema y no habrá en esta gran nación más que comunistas”.
La historia de la música cubana no como quien da una conferencia, sino como quien le cuenta un secreto a un amigo al oído.
AQUÍ, en La Central en el corazón mismo de La Habana Vieja, en la musculatura y el pulso de una ciudad que grita a voces por el dolor de sus heridas.
La Giraldilla es el símbolo de la ciudad de La Habana y está inspirada en una historia de amor.