“Cuando llegué a Miami hace un año, me vi flotando. No tenía casa, no tenía documentos, no tenía trabajo, no tenía dinero, no tenía amor y no tenía país”.
“Cuando llegué a Miami hace un año, me vi flotando. No tenía casa, no tenía documentos, no tenía trabajo, no tenía dinero, no tenía amor y no tenía país”.
La denuncia de la violación de los DD.HH. es fundamental deconstruir la narrativa que el Gobierno cubano ha usado para legitimarse ante los organismos internacionales.
Hamás se acerca a una tregua con Israel, con la mediación de Qatar, para liberar a 240 rehenes secuestrados durante el ataque del 7 de octubre.
Se ha matado por el hijo que tuvo su mujer el mes pasado. El bebé no debe ser suyo, porque salió bastante negro.
¿Qué dirección está tomando el reparto? ¿Cuáles fuerzas moldean su evolución? ¿Volvemos al reguetón?
Una vez más, un representante del Gobierno cubano expresa las auténticas características del Estado insular: patriarcal, misógino, machista y discriminador.
Perico tiene 19 años. Es de esos que piensan que si la realidad no coincide con su idea, va a ser peor para la realidad. Las circunstancias lo morderán del todo.
Conversamos con Sandra Ramos, artista visual ampliamente reconocida por su obra, la cual explora temas relacionados con la migración, el exilio y la identidad.
“El ODC expresa su desacuerdo con la creación y utilización de rituales destinados a gobernar la vida y formación de los cubanos”.
Uno de los temas para el ensayo en el exilio es el análisis de la Revolución y su vínculo con la pasada República. Debiéramos preguntarnos qué se debatía en la ensayística de la República y si el fenómeno revolucionario y su degeneración autoritaria implica la pérdida o la superación de aquellos temas.
Vivimos dentro de la cultura del control y, en concreto, en un país descontrolado, azaroso, incierto, balanceándose en derivas político-financieras.
“Se ha hablado mucho de las ruinas de La Habana y ahí siempre me gusta marcar una diferencia: no son ruinas; son escombros. Las ruinas son bellas y altivas, los escombros son deshechos”.
Sentados alrededor de un fuego tutelar, estaban las voces y los rostros de esta generación, rebelada contra el despotismo gubernamental y la indiferencia de las instituciones culturales de la Isla hacia los acuartelados.
“Nosotras somos mujeres pacíficas, no violentas. Yo soy de las que digo que nuestra arma es un gladiolo en las manos. Simplemente reclamamos la libertad de todos los presos políticos, de hombres y mujeres presas injustamente por la dictadura”.
El ex asesor de Seguridad Nacional pide una acción decisiva de Estados Unidos para contrarrestar la creciente amenaza china en Cuba.