El ‘Diario de Kioto’, de Ernesto Hernández Busto describe cómo, antes de dominar su arte, el espadachín japonés debe aprender a estarse quieto sobre una columna de cuatro pies.
El ‘Diario de Kioto’, de Ernesto Hernández Busto describe cómo, antes de dominar su arte, el espadachín japonés debe aprender a estarse quieto sobre una columna de cuatro pies.
El destino de Argentina pende de un hilo: La promesa de estabilidad de Massa frente a la sacudida radical de Milei en la votación decisiva de este domingo.
Pablo Pacheco Ávila (Puerto Padre, Cuba, 1970) es periodista independiente y opositor al régimen cubano. Miembro del grupo de los 75 condenados de la Primavera Negra. Fue desterrado a España y vive actualmente exiliado en Miami.
Ser cubano es una combinación sin igual de presunciones y malentendidos, que implica aceptar una condición cada vez más patética y abstrusa.
“La realidad es que más dispositivos digitales equivalen a menos tiempo para concentrarse y, por supuesto, para pensar”.
“La democratización de la sociedad pasa también por otorgar verdadero rol ciudadano a quienes tejen sus vidas en los enclaves urbanos”.
“La actual caída de Venezuela en el caos económico y político es un ejemplo de la peligrosa influencia que la riqueza en recursos puede tener en los países en desarrollo”.
“Gran enemigo, gran pretexto, gran alternativa, gran dispositivo sociocultural y sociopolítico, la droga es un monstruo que no muere”.
The Economist: “Frente a una alternativa más audaz pero más divisiva, el gobernador de Minnesota era la opción más fácil”.
El miedo que experimentó Virgilio Piñera se convierte en sorna, en socarrona ironía ante la obstinada tozudez de un totalitarismo que, travistiéndose de futuro, sigue negando la esperanza y la libertad.
Nosotros no podemos regresar. Estoy amenazado con prisión y de muerte. Si llego a Cuba me van a estar esperando en la escalerilla del avión y de ahí me van a abrir un proceso legal para encarcelarme por más de treinta años.
‘La revolución silenciosa’, de Lars Kraume, es una película frustrante por la incapacidad de hallar en ella una línea divisoria nítida entre buenos y malos.
“Nunca me interesó la fotografía como el hecho de saber de exposiciones o diafragma o saber de fotos en sí; simplemente siempre he sacado fotos en mi vida y lo he hecho con la cámara que he tenido a la mano”.
‘El Mayor’ (Rigoberto López, 2020) solo merece el apelativo de “espectáculo malo”.
Espionaje, cambios de poder y estrategias de dominio global chocan en una partida de ajedrez geopolítico.
Fragmento del libro ‘Trazos en los márgenes. Arte abstracto e
ideologías estéticas en Cuba’.