“Que me perdonen todos los que, de un modo u otro, me conocieron y no pudieron realizarse”.
“Que me perdonen todos los que, de un modo u otro, me conocieron y no pudieron realizarse”.
El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, se resiste a los llamamientos mundiales en favor de un alto el fuego en Gaza, indicando que la ofensiva contra Hamás puede prolongarse.
Jo Farb Hernández, directora emérita de SPACES y de la Natalie and James Thompson Art Gallery de la Universidad Estatal de San José (California), es una académica estadounidense reconocida internacionalmente en el campo de los “espacios singulares”.
Desde el momento de su muerte, como un desprendimiento total, categórico y nacional, una frase inundó el ambiente: “Yo soy Fidel”.
… es una ollita de presión: / el que entra duro se ablanda, / el que entra blandito se desbarata…
Cuánto desamor. El que se pira se convierte en una definida indefinición.
En Cuba, la política cultural es vista e instrumentalizada como una extensión de la administración social y para el mantenimiento del orden político.
Un espacio cerrado, íntimo, resumido en naturalezas muertas donde frutas y peces conviven con estilizados ornamentos coloniales.
Hilda Landrove es conocida por su notable trabajo en el estudio de la sociedad civil, destacándose como una crítica incisiva del totalitarismo cubano.
El sábado 15 de junio de 2019 a las 5:00 p.m. Verónica Vega presentó su novela El arte de respirar, en Books & Books (Coral Gables). Compartimos con nuestros lectores un fragmento de este libro.
En verdad os digo: todo es muy raro respecto a la Revolución Cubana. Sobre todo, cuando se mira en detalle cada detalle de su épica más realista.
‘Revolución alimentaria’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
En días recientes, un grupo de presentadores de los medios oficialistas ha optado por la migración hacia aquel “Norte revuelto y brutal” que meses atrás señalaban como origen de todo mal.
El tiene 45 años y ella 20. Y que nadie se equivoque: al final eso sí importa.
Salvo contadas excepciones, el cine cubano continúa siendo hoy más de lo mismo. Dos filmes nacionales, proyectados el pasado año reafirman esa persistencia estéril en un decadente paradigma realista, en una estética de la repetición que el espectador consume como parte de un ritual en la luneta.