“Del brillo original de ese otrora parque de diversiones, oficialmente parque temático Mariposa, poco queda en este 2024”.
“Del brillo original de ese otrora parque de diversiones, oficialmente parque temático Mariposa, poco queda en este 2024”.
Nunca he querido marcharme de Holguín: desde aquí puedo materializar todos mis sueños y ser un hombre feliz.
Estas derrotas no solo son necesarias. Son morales. No pueden quedar ni trazas de nuestra felicidad prehistórica. O nunca seremos libres cuando llegue la libertad.
“Aunque ninguno de los informes disponibles es fiable para emitir una conclusión, la realidad visible es que de Cuba los científicos huyen”.
Claudia Sheinbaum será la primera mujer presidenta de México, rompiendo las barreras de género en un país con altos índices de violencia contra las mujeres.
Los encuentros con inmigrantes ilegales en la frontera de Estados Unidos con Canadá se han disparado en los últimos años y no muestran signos de desaceleración, según datos oficiales.
Boris Larramendi (La Habana, 1970) es músico, cantante y compositor. Fundador del grupo Habana Abierta. Su carrera en solitario cuenta con cinco discos. Vive exiliado en Miami.
Oleg Troianovski fue embajador de la Unión Soviética en Japón y China y representante permanente ante las Naciones Unidas. Trabajó como asistente de política exterior e intérprete de Joseph Stalin y asesor de Nikita Jrushchov.
Mairav Zonszein, analista principal de Israel en el International Crisis Group, responde a la pregunta.
“No tocar” a Fidel Castro, como ordena el mandato estatal, supone mantenerlo en un circuito público controlado donde no tiene lugar la crítica; un circuito higienizado y “securitizado”, a prueba de riesgos, atravesado por la retórica de la amenaza y el control de daños.
Recomendamos no escuchar este álbum hasta bien entrada la noche (cuán “entrada” lo dejamos a la discreción del oyente).
«¿Es santiaguero? Todo parece indicar que sí, aunque los policías de Plaza de Marte lo señalen como turista y a esta entrevistadora como jinetera».
Se llamaba Miranda. O al menos eso decía ella en su perfil en Tinder: “Miranda S. Dzhugashvili”. Tenía 20 años, según la aplicación, y se había mudado hacía muy poco a Saint Louis, Missouri.