Dicen que hay tipos matando perros. Y viejitos que se desmayan bajo el sol.

Dicen que hay tipos matando perros. Y viejitos que se desmayan bajo el sol.
Lo cubano no como resignación, sino como llamada a la invención y el atrevimiento constantes.
El académico y crítico de la intervención rusa en Ucrania, enfrenta cargos por “apología del terrorismo”, avivando preocupaciones sobre los derechos civiles en Rusia.
El Consejo de Transición de Haití pretende acabar con el dominio de las bandas y abordar las profundas desigualdades de cara “al día después”.
“A través de la no confiabilidad del mundo, Ella propone hacer domeñable la realidad. Aunque no confía en la Utopía. Lo que la convierte en un cortocircuito del universo”.
¿Más disturbios? No, lamento decepcionar a esos que quieren ver el mundo arder y a Cuba sumida en una guerra civil o algo peor.
¿Un estornino puede tener la cualidad metafísica de un alción, de ese alción del que nos hablaba Nietzsche?
Por primera vez en la historia de Estados Unidos, un expresidente se sentará en una sala para el primer día de su juicio penal.
Austin American-Statesman: “El dinero de los contribuyentes se utilizó para transportar por avión a 326.000 inmigrantes a Florida, en el marco de un programa secreto iniciado por el presidente Joe Biden.”
Bordeando el ojo del huracán, allí donde la calma es súbita solo si se entra en el ojo mismo, transcurre la vida de Pedro Juan, el personaje de ficción de la saga creada por Pedro Juan Gutiérrez.
‘Potaje’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en Hypermedia Magazine.
Gracias a la generosidad de Reinaldo García Ramos puedo compartir con los lectores de Fiebre de Archivo este capítulo inédito de la novela ‘La contrapartida’, donde José Mario superpone dos dimensiones o comienzos: el triunfo de la Revolución Cubana el 1 de enero de 1959, y su entrada a las UMAP.
El viento de la independencia del yo sopla en direcciones disímiles. ‘Jardín’ cumple 70 años ahora, en medio de la libertad mancillada, la represión del espíritu, o la “patologización” de los “sujetos altripensantes”, actos que en verdad devienen síntomas irrebatibles de la muerte de la Utopía.
“Muchos cubanos de línea dura pueden pensar que Ignacio Berroa regresó a Cuba a tocarle a Castro. Pero para mí fue un regreso victorioso: poder regresar a mi país a tocar la música que siempre quise tocar, y darles la oportunidad de verme tocar a esos jóvenes que tanto me admiran, para que supieran que sí se puede”.