“Que me perdonen todos los que, de un modo u otro, me conocieron y no pudieron realizarse”.
“Que me perdonen todos los que, de un modo u otro, me conocieron y no pudieron realizarse”.
La resistencia que se les ha exigido a los cubanos hasta el día de hoy no ha sido otra cosa que una lenta, tenaz autoinmolación, ante la insaciable piedra de sacrificio de la patria.
Un nuevo musical en Manhattan da vida al legado musical cubano, entrelazando la historia con el Broadway contemporáneo.
Desde el momento de su muerte, como un desprendimiento total, categórico y nacional, una frase inundó el ambiente: “Yo soy Fidel”.
… es una ollita de presión: / el que entra duro se ablanda, / el que entra blandito se desbarata…
Cuánto desamor. El que se pira se convierte en una definida indefinición.
En Cuba, la política cultural es vista e instrumentalizada como una extensión de la administración social y para el mantenimiento del orden político.
Un espacio cerrado, íntimo, resumido en naturalezas muertas donde frutas y peces conviven con estilizados ornamentos coloniales.
Hilda Landrove es conocida por su notable trabajo en el estudio de la sociedad civil, destacándose como una crítica incisiva del totalitarismo cubano.
Al teclear “libre” en Google y pulsar en “voy a tener suerte” debería aparecer, indefectiblemente, una gran fotografía en blanco y negro de Juan Abreu desnudo.
Era la primavera de 1971. En La Habana, el Estado cubano le imponía a un poeta oficial la epifanía estalinista del ‘mea culpa’ que terminaría por catapultarlo al exilio. Un exilio sin retorno, de por vida.
Te llamas Lorenza Böttner. Bailas como una exhibicionista en la avenida Lexington, esquina con la calle 52, en Nueva York. Sabes que la calle es un espacio de trabajo y mendicidad.
Hoy 325 trabajadores culturales cubanos nos solidarizamos con nuestros compatriotas encarcelados y exigimos el derecho a tener derechos por igual para todos los cubanos.