Oscar Grandío Moráguez es historiador y politólogo. Autor, entre otros, del libro, ‘Mejor no me callo. Notas ante una transición en Cuba’ (Hypermedia, 2024).
Oscar Grandío Moráguez es historiador y politólogo. Autor, entre otros, del libro, ‘Mejor no me callo. Notas ante una transición en Cuba’ (Hypermedia, 2024).
El régimen dio con la fórmula para que al fin se dejara de hablar de Luis Manuel, de Maykel Osorbo, de José Daniel Ferrer. Descubrió que era suficiente con sepultarlos bajo cientos de otros cubanos tan valientes y desesperados como ellos, pero trágicamente anónimos.
Compartimos contigo las ocho jugadas que dieron la victoria a la selección de Rusia. El estadio, con una capacidad de 45 mil espectadores, estaba a reventar.
La locura es un territorio al que han sido desterrados millones de seres divergentes del constructo cultural conocido como “normalidad”.
Ya mi país-hogar, tal como lo recordaba, se esfumó. También emigré, aunque mi cuerpo permanezca.
No hay peor astilla que la del mismo garrote. Y después se preguntan por qué las campanas han doblado por Trump.
Así quería verlos, tranquilitos. Dándose la mano y todo. Ayer, Joe Biden y Donald Trump. Hoy, Donald Biden y Joe Trump.
Indie Wire: “Una activista cubana simpatizante de Trump lucha por la democracia en un documental sobre nuestras diferentes definiciones de libertad”.
No sé nada de exilios. Todo lo que fundé quedó atrapado en La Habana bajo el peso insalvable de la dictadura.
Aún así, escritores, viejos y no tanto se preocupan por jorobada idea de trascendencia, rodean de admirados jóvenes que refieren ensayos y tesis, poemas, llaman “maestro”, y como orine de carnaval corren las entrevistas, las memorias personales: nada más escandalosamente moribundo.
“El mundo de los NFT también es una sociedad. Por cierto, mucho mejor que la del mundo tradicional”.
Solo plantearse la pregunta de si un acontecimiento de arte organizado por la institución —dígase Gobierno en este caso— debería suceder en medio de la violencia que esa misma entidad aplica sobre sus ciudadanos, es suficiente para negarlo.
“
El curador es un proyectista de puentes que proporciona un acceso creativo. Es un negociador y su arma fundamental es su estrategia, mientras que el artista es lo inesperado”.
En ‘Paisajes Atemporales’, la más reciente muestra de Adonis Muiño Romero, encontramos lo que llamaría Carpentier “una poesía estrictamente pictórica”.