Pedro Enrique Rodríguez Uz (La Habana, 1985) es periodista y fotógrafo. Fundador de ‘Play-Off Magazine’, el principal medio deportivo independiente de Cuba.
Pedro Enrique Rodríguez Uz (La Habana, 1985) es periodista y fotógrafo. Fundador de ‘Play-Off Magazine’, el principal medio deportivo independiente de Cuba.
Las bases de espionaje y el intercambio de inteligencia refuerzan la defensa de Kiev en el conflicto actual.
Flaco era un águila-búho eurasiática. En definitiva, una de aquellas lechuzas de nuestra infancia televisada. Su signo era Piscis.
El legado inconcluso del conflicto que moldeó la política actual.
“Ahora lo que me falta es un país. Me falta un país con cuatro gatos, una madre y un mar. Eso es lo que estoy buscando”.
Esta dimensión teológico-política ha permitido al régimen sostenerse incluso en medio del deterioro material, la crisis económica y la pérdida de legitimidad.
Darte cuenta de que el mayor cuentista cubano de los últimos 60 años es tu amigo de toda la vida.
“Por menos de lo que cuesta un solo caza F-35, la NED apoya más de 1900 proyectos en más de 90 países”.
La mayoría de los cubanos jurarían, sin necesidad de hacer cálculos, que están muchísimo más cerca de 1959 que de 2059.
Leonardo Padura no existe. Es una sombra proyectada sobre la pantalla de la conveniencia.
“Sus ensayos y artículos de opinión han aparecido en ‘El Nuevo Herald’ de Miami y en ‘Letras Libres’ de México, lo que, unido a su obra poética, lo ha establecido como una de las principales voces cubanas de nuestro tiempo”.
Néstor Díaz de Villegas ha publicado en Hypermedia, el volumen de crítica cinematográfica ‘Para matar a Robin Hood‘.
watibirí es un+ metafobolista borikua, cuyos textos se presentan como caligramas. Además de poesía, trabaja la fotografía y la corpoexpresión. Ha fundado la editorial Cundeamor.
@watibiridaka
‘Ajustando la demanda a la oferta’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
“Vine a los EE. UU. cuando tenía poco más de veinte años y mi experiencia como cuerpo diaspórico femenino ha marcado mi práctica artística, compartiendo mis sentimientos de vulnerabilidad, desplazamiento y alteridad. Mi misión como artista es hacer visible estas problemáticas pese a todas las contrariedades”.