En esta ocasión conversamos con Amelia Calzadilla (La Habana, 1991), madre, activista y fundadora de la organización Ciudadanía y Libertad.
En esta ocasión conversamos con Amelia Calzadilla (La Habana, 1991), madre, activista y fundadora de la organización Ciudadanía y Libertad.
Los días de San Valentín de hoy, no son los mismos de antes, en La Habana del asombro, en La Habana-regazo.
Esta coalición incluye a Rusia, Corea del Norte (RPDC), Cuba, Irán, Siria y Venezuela, países bajo sanciones económicas y políticas, especialmente de Estados Unidos y la Unión Europea.
La compañía presenta seis obras de Tennessee Williams que exploran la represión, la soledad y la fragilidad humana.
Un viaje a La Habana en 1997 revela una isla de contrastes, donde la vida cotidiana desafía tanto el mito como la propaganda.
Fue testigo de una época sin testimonios y enfrentó el cáncer que lo mató con su habitual sarcasmo.
La defensa del acceso a Internet no es solo una demanda técnica; es una batalla por el derecho a pensar, crear y disentir en libertad.
Al movilizar unilateralmente a la Guardia Nacional, Trump apuesta por la fuerza para sostener su agenda migratoria, a pesar de las consecuencias.
Críticos advierten que la administración gobierna cada vez más en desafío a la Constitución de EE. UU. y a las normas políticas.
Relatos pertenecientes al libro ‘Curso para estafar y otras historias’ (Colección Mariel, Hypermedia, 2018). La Colección Mariel recoge los 11 títulos más emblemáticos de esta generación.
‘Curvas’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
La lectura que hizo gran parte de la izquierda latinoamericana y mundial del suceso ha sido una de las más debatidas y cuestionadas. Su ceguera, sordera y parsimonia frente al 11J no sorprendió a nadie.
“La presencia en Latinoamérica se constituye mediante la experiencia vital. Aquí, el ser es un acontecer, un estar. Una experiencia que no sólo se vive, o precisamente porque se vive, se siente y se piensa”.
Entre una Habana tan singona y despatarrada como la de ahora mismo y el netsuke shunga hay una distancia cada vez más corta.