Capítulo del libro ‘Historia de la música popular cubana. De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976)’, de Antonio Gómez Sotolongo (Hypermedia, 2024).
Capítulo del libro ‘Historia de la música popular cubana. De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976)’, de Antonio Gómez Sotolongo (Hypermedia, 2024).
Queda entonces la Revolución, pero no como un movimiento reaccionario de retorno a una identidad perdida en África, sino como inmersión en los Orígenes.
La activista Calla Walsh, detenida por protestar violentamente ante Elbit Systems en NH, se enfrenta a cargos de disturbios y sabotaje.
The Wall Street Journal: “Frenaría la marcha coercitiva de la izquierda, pero es probable que sus políticas sean una apuesta incierta”.
The Economist: “El daño a la economía de EE. UU., a sus instituciones y al mundo sería enorme”.
Entre la reacción en cadena ante la muerte del cantante y ‘La capital del sol’ se podría armar un retrato robot del alma cubana.
Su reino era su casa y su trono un cómodo sillón desde donde enfrentó la vejez, la ceguera y lo peor.
El sometimiento siempre se afirma en tres cosas intercambiables y manipulables: el miedo, la división y la ignorancia.
Cualquier cosa puede ser una novela, y el efecto de la novela es el mismo que el de la intensa luz: herir.
Publicamos anuncios y empezamos a recibir candidatas. Como el año escolar ya ha comenzado no podemos ser demasiado exigentes. Las estudiantes encantadoras están todas ocupadas, sólo quedan en el mercado las que…
La Bienal es un pequeño parche, un circo de gradas vacías donde pretenden que abunden los payasos dóciles y los malabaristas astutos.
Después del 11J este país cambió. Hay un antes y un después. Un amigo me contó que ha vuelto al teatro y ha visto la muerte en el rostro de todos ahí. Me dice que es como si la gente estuviera muerta, el teatro estuviera muerto, el país estuviera muerto.
“He sido detenida con mucha frecuencia de manera arbitraria. Lo mismo me detienen en la puerta de la casa, en la calle, al salir de alguna reunión o llegando a alguna reunión, en una tienda tratando de comprar los alimentos para mi familia”.
Tengo mi historia personal. Fui invitada a la Bienal de La Habana de 2003. Presenté mi proyecto acompañado de un texto de la crítica cubana Clara Astiazarán. Ambos fueron censurados.