Orlando Rojas tuvo la grandeza de no detenerse en la peripecia social y cultural del castrismo esterilizador. Su película llega a la intensidad de la poesía y la aniquilación humana.
Orlando Rojas tuvo la grandeza de no detenerse en la peripecia social y cultural del castrismo esterilizador. Su película llega a la intensidad de la poesía y la aniquilación humana.
El aumento de la violencia sacude Cisjordania: Aumentan las redadas israelíes, los ataques de colonos y los toques de queda.
Mientras que WhatsApp y Signal son preferibles para conversaciones personales seguras, Telegram es idóneo para las situaciones en las que el anonimato del usuario es crucial.
“La historia es siempre una caja de sorpresas, y si al final el régimen cubano cae por la falta de luz, trágica metáfora, será la segunda dictadura víctima de Chernóbil”.
Taiger, Taiger: un pingú. / Cuéntame la historia tú: / Isla, exilio a contraluz; / Hombre, música, ataúd.
Fragmento del libro ‘Leviatán. Policía política y terror socialista en Cuba’, del periodista Yoe Suárez, sobre los Órganos de la Seguridad del Estado (OSE) en Cuba.
Informe presentado por Freedom House, bajo el título “Cuba: Freedom on the Net, 2024”, y redactado por el profesor Ted A. Henken.
En ese instante, me percaté de que la mayoría de las conversaciones con mis amigos giran en torno a la felicidad y en cómo alcanzarla.
Bordeando el ojo del huracán, allí donde la calma es súbita solo si se entra en el ojo mismo, transcurre la vida de Pedro Juan, el personaje de ficción de la saga creada por Pedro Juan Gutiérrez.
Recupero este fragmento de mi novela inédita ‘En clave blen blen’ (2011), sobre la vida del rumbero cubano y compositor Chano Pozo, tras la repentina muerte de mi amigo Emilio Ichikawa (1962-2021).
Dijeron que no a la democracia, al derecho de pensar diferente, a la posibilidad de ser ciudadanos, a que la dignidad plena del hombre sea el culto soñado por Martí.
Digo No a la Bienal de La Habana mientras haya un artista preso en cárceles cubanas o bajo detención domiciliaria.
Se tantean los límites del lenguaje, un reclamo a la coescritura, la participación despierta, la completitud que exige cierto talante o competencia literaria. La exigencia, en suma, de un lector comprometido.