En ‘Fracturas’, Andrés Castellanos no fotografía Cuba; fotografía su silencio. No retrata un país, sino la caída de su imagen.
En ‘Fracturas’, Andrés Castellanos no fotografía Cuba; fotografía su silencio. No retrata un país, sino la caída de su imagen.
Kelly Martínez-Grandal nació en La Habana en 1980. Es poeta, narradora, ensayista y crítica de arte. En 2024, ganó la Cintas Foundation Fellowship in Creative Writing.
“Este libro publicado por Casa Vacía es, sin lugar a dudas, un epitafio, el del propio Jorge Enrique o el secreto mejor guardado de la literatura cubana”.
La defensa del acceso a Internet no es solo una demanda técnica; es una batalla por el derecho a pensar, crear y disentir en libertad.
Al movilizar unilateralmente a la Guardia Nacional, Trump apuesta por la fuerza para sostener su agenda migratoria, a pesar de las consecuencias.
Críticos advierten que la administración gobierna cada vez más en desafío a la Constitución de EE. UU. y a las normas políticas.
¿Es el desorden en Los Ángeles un hecho aislado? ¿O estamos ante el inicio de un verano de disturbios y represalias por parte del presidente Donald Trump, que no tiene paciencia con…
Pienso en los estudiantes. Pero no en los universitarios cubanos, faltaría más.
Serguéi Karagánov, director del Consejo de Política Exterior y de Defensa, suele ser presentado como el principal arquitecto de la política exterior rusa.
Relatos pertenecientes al libro ‘Curso para estafar y otras historias’ (Colección Mariel, Hypermedia, 2018). La Colección Mariel recoge los 11 títulos más emblemáticos de esta generación.
‘Curvas’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
La lectura que hizo gran parte de la izquierda latinoamericana y mundial del suceso ha sido una de las más debatidas y cuestionadas. Su ceguera, sordera y parsimonia frente al 11J no sorprendió a nadie.
“La presencia en Latinoamérica se constituye mediante la experiencia vital. Aquí, el ser es un acontecer, un estar. Una experiencia que no sólo se vive, o precisamente porque se vive, se siente y se piensa”.
Entre una Habana tan singona y despatarrada como la de ahora mismo y el netsuke shunga hay una distancia cada vez más corta.