Críticos advierten que la administración gobierna cada vez más en desafío a la Constitución de EE. UU. y a las normas políticas.
Críticos advierten que la administración gobierna cada vez más en desafío a la Constitución de EE. UU. y a las normas políticas.
Las acusaciones de obstrucción a la justicia, que se suman a los cargos anteriores de soborno, en medio de crecientes llamamientos a su dimisión.
Nikki Haley pondrá fin a su carrera presidencial tras el triunfo de Trump en el Supermartes, pero, de momento, no le concede su respaldo.
El ODC exige garantías mínimas de acceso, privacidad y libertad digital que permitan descentralizar el control, democratizar las redes y reconocer el acceso a internet como una prerrogativa cultural.
Tras la victoria de Trump en 2016, la periodista Masha Gessen alertó sobre el peligro del autoritarismo en EE. UU. y propuso seis reglas clave para resistir y defender la democracia.
Ucrania ha lanzado un ataque con drones dentro de Rusia, destruyendo una parte clave de su disuasión nuclear y revelando graves vulnerabilidades en la seguridad militar rusa.
Carlos D. Lechuga publica ‘Sórdida tropical’, “el ‘American Psycho’ de la Cuba de la transición”.
Andréi Sájarov relata cómo pasó de ser un científico clave del programa nuclear soviético a convertirse en un firme defensor de los derechos humanos y la libertad de conciencia.
Cuenta el dramaturgo cubano Héctor Santiago de una noche en que se hallaba sentado con su amigo Reinaldo Arenas en la famosa heladería habanera Coppelia.
¿Qué dijo exactamente Amelia Calzadilla como para provocar que ‘Cubadebate’ le otorgue su atención?
Conocí a Alexis Díaz de Villegas en el noveno piso del Teatro Nacional. Más bien conocí a su personaje Segismundo, de ‘La vida es sueño’. “Qué sujeto tan extraño”, me dije. No parecía humano. Era un animal. Un felino.
“Soy un gran amante del humor. Si es negro y agrio, mejor. Adoro el minimalismo, la inmediatez y lo efímero; así que el meme me viene como anillo al dedo en tanto forma de expresión”.
Cultivar el odio es clausurar las vías civilizadas para bregar con la injusticia, es —a fin de cuentas— invitar a la violencia. Toda expresión de odio es un búmeran que lanzamos, sin saberlo, contra nosotros mismos.