Exilio, esa es una palabrita venenosa. Tan venenosa como la palabrita Patria.
Pablo Pacheco Ávila (Puerto Padre, Cuba, 1970) es periodista independiente y opositor al régimen cubano. Miembro del grupo de los 75 condenados de la Primavera Negra. Fue desterrado a España y vive actualmente exiliado en Miami.
30 bebés prematuros, que se encontraban en el hospital Al Shifa, de Gaza, fueron evacuados con urgencia a Egipto para recibir atención.
En ese instante, me percaté de que la mayoría de las conversaciones con mis amigos giran en torno a la felicidad y en cómo alcanzarla.
En el Gran Tablero de Corcho que es la Isla, cada sujeto posee un puñado de tachuelas y fija allí los sucesos que le importan.
Cuando revisamos sus obras, nos encontramos con texturas que parecen tejidos textiles que nos llaman a la representación de la inteligencia y su actividad funcional.
“El lector y yo compartimos una fugaz experiencia en un mundo efímero, acelerado y lamentablemente violento”.
Un cacique local traspasa sin dificultad las normativas urbanísticas, y los imponentes muros del eclecticismo santiaguero ceden ante la desidia de los organismos tenientes.
Josué G. Gómez compone un discurso fragmentario a partir de las lógicas asociativas del pensamiento y la poesía.
La herejía ya no como libertad, sino como el histrionismo único del Leonardo Padura narrador.
Cuando se revisan los listados de los artistas NFT de mayor relevancia o con resultados de mercado más exitosos, es notable la escasa representación de artistas mujeres.
“Un país discursivo, homogéneo, donde el Quinquenio aspira a ser Milenio Gris, una nación profetizada por Annie Garcés (aquella gran futuróloga), una sociedad donde todxs gritan: ¡Yo soy Fidel! ¡Yo soy Fidel! Y lo son…”.
“Quería ser un americanito de película que habla mal de todos en su diario”.
Al actor Max Álvarez le advirtieron: “Vas a trabajar con Coyula, él está marcado”.