¿Y si no pudieras fiarte de nada? ¿Y si no pudieras saber si todo es verdad o si se lo ha inventado una máquina?
¿Y si no pudieras fiarte de nada? ¿Y si no pudieras saber si todo es verdad o si se lo ha inventado una máquina?
Imposible no llegar a las lágrimas al pensar que esa sonrisa franca de trompeta de carnaval no estará esperándonos tras la puerta de su apartamento oloroso a puerco y pollo al horno.
Los líderes mundiales, encabezados por el presidente francés Macron, se manifiestan en apoyo a Israel, al tiempo que subrayan la necesidad urgente de proteger a los civiles.
Philadelphia Inquirer: “El peso ligero Cruz, que está entrenado por Bozy Ennis, peleará el sábado en Los Ángeles en la cartelera de Terence Crawford-Israil Madrimov”.
“Los venezolanos estamos listos para deshacerse de la dictadura. ¿Nos apoyará la comunidad internacional?”.
“El actor impedido es el intermediario agónico más importante que existe entre el yo privado del actor y el ego del personaje”.
WSJ: “Para Xi Jinping, una victoria rusa sobre Ucrania reivindicaría la teoría marxista de la historia”.
The Economist: “El combativo economista marxista se centró en cuestiones relacionadas con el crecimiento”.
“La Habana y toda la Isla están perdiendo, ¡si es que no han perdido ya!, una guerra que no fue”.
Viví en la planta alta poco más de tres décadas. Por vecino tuve a un escritor argentino. Ricardo Emilio Piglia Renzi, nacido en Adrogué, provincia de Buenos Aires, el 24 de noviembre de 1940, vivió allí la mitad del tiempo que yo.
Hay que dejar la bobería a un lado. A estas alturas y en esta época, si un texto literario pervive (en el caso de un lector competente, aclaro) como catalizador de la masturbación es porque es bueno y ya.
¿Es la pintura una narración o una interrogación? ¿Es subversivo el erotismo? ¿Resulta sexualmente poderoso un peluche? ¿Foster, Jameson y Habermas son clásicos? ¿Es la sinceridad escandalosa? Preguntas y más preguntas.
Lee la Historia de Cuba como jamás te la han contado. Estas 17 postales son el resumen de un país que apenas aparece en los libros.
Raúl Martínez cayó en desgracia a inicios de los años 70, como muchos de sus colegas: por librepensador, por intelectual y por maricón.