La defensa del acceso a Internet no es solo una demanda técnica; es una batalla por el derecho a pensar, crear y disentir en libertad.
La defensa del acceso a Internet no es solo una demanda técnica; es una batalla por el derecho a pensar, crear y disentir en libertad.
“Monta Obdulio Morales ‘Milagro de Ochún’ en el teatro Martí y le digo: ‘No, Obdulio, eso no me gusta’, y ya tú ves, que ahí fue donde se escuchó por primera vez ’Yo soy Juana Bacallao’”.
El corredor de seguros José Uribe se declara culpable de sobornar al senador Bob Menéndez y acepta cooperar con la fiscalía.
“Me consta que a cierto lector no le agradaba mucho la desfachatez con la que escribiste muchas de tus crónicas. ¿Regresas al desparpajo con esta novela?”.
“Cualquier mortal que ame el deporte y tenga sangre en las venas veneró a Mireya Luis”.
El ODC exige garantías mínimas de acceso, privacidad y libertad digital que permitan descentralizar el control, democratizar las redes y reconocer el acceso a internet como una prerrogativa cultural.
Tras la victoria de Trump en 2016, la periodista Masha Gessen alertó sobre el peligro del autoritarismo en EE. UU. y propuso seis reglas clave para resistir y defender la democracia.
Ucrania ha lanzado un ataque con drones dentro de Rusia, destruyendo una parte clave de su disuasión nuclear y revelando graves vulnerabilidades en la seguridad militar rusa.
Carlos D. Lechuga publica ‘Sórdida tropical’, “el ‘American Psycho’ de la Cuba de la transición”.
Cada una de las palabras que José Kozer estampa se asemejan a una fruta, a un pedazo de carne, a un pargo, a una ostra, y a veces la semejanza es tan grande que uno termina por confundir el sonido con el objeto.
Andrés Alburquerque es analista político. Combina las apariciones en la televisión de Miami con su espacio ‘Enfoque ciudadano’.
Es un gran momento para la nación cubana. La muerte impera rampante, como renovación espiritual. El fascismo en Cuba se llamó Fidelidad.
‘La obra’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
Un ciudadano de nombre J. en la Cuba socialista de los años 70 le pide a un agente de la Seguridad del Estado que le permita entrar a través de una puerta que conduce a la ley (qué es la ley, no se sabe).