La nueva normativa permitirá a los funcionarios de inmigración deportar a los inmigrantes que no reúnan los requisitos para obtener asilo en una fase más temprana del proceso.
La nueva normativa permitirá a los funcionarios de inmigración deportar a los inmigrantes que no reúnan los requisitos para obtener asilo en una fase más temprana del proceso.
Pese a toda la violencia política, erótica e incestuosa que recorre la novela, ‘Cecilia Valdés’ ha devenido metáfora de nuestra literatura nacional.
El piano dice que estamos en un sueño viejo. Este puede ser el interludio perdido a la siesta de un fauno. Quizás un material apócrifo en el desierto.
Solicitantes de asilo navegan por la inmigración de Estados Unidos, desafiando ideas erróneas sobre el estatus y los derechos en la frontera.
Irán estrecha sus lazos con Latinoamérica y
‘Yusimí, la película’, filme cubano producido completamente independiente, ya se encuentra camino de su estreno, luego de cinco años de producción.
La trayectoria activista de De Los Santos cobró impulso tras su primera visita a Cuba en 2006, un viaje que marcó el inicio de su alineación con las ideas socialistas.
Una ciudad donde sus habitantes se dan el lujo de soñar, porque no cuesta nada, y los más soñadores ya tienen la huida programada.
Ernesto Fundora (La Habana, Cuba, 1967) es director, guionista, realizador de video clips y escritor. Su obra cuenta con cortometrajes, documentales y más de noventa videos musicales. Ha recibido numerosos premios y una nominación al Grammy Latino por “La negra tiene tumbao”, de Celia Cruz. Vive exiliado en México.
Teniendo una obra deliciosa y todas las posibilidades para posicionarse en el campo del arte desde una retórica de empoderamiento más que convincente, la pintora mexicana Roberta Lobeira no cuenta, no existe, ahora mismo, para ninguna de las narrativas del arte contemporáneo latinoamericanas, menos aún para las europeas.
Hoy se sienten seguros de que ganaron la batalla. Porque, para ellos, la diversidad de criterios sobre cuestiones políticas solo merece guerra y aniquilación. Pero lo cierto es que han perdido, estrepitosamente, la confianza de muchos. Han perdido ellos y hemos perdido los demás, que aún no sabemos articular un pacto cívico.
Nos maltratan, y le piden a la comunidad internacional y a los coterráneos neófitos que lo comprendan. El Estado pide comprensión porque se siente amenazado por un enemigo que no existe. El Estado pide que lo dejen ser infantil y peligroso. He sido abusado y ciberabusado… Y así seguirá siendo, al parecer.
“El solo hecho de apreciar la obra de Nicolás Guillén Landrián tal y como él la concibió resulta impactante y llena de sentido tanto esfuerzo. Ya a nivel más personal, acercarse a su vida es constatar lo poco que nuestra política y nuestra cultura han aprendido de los errores del pasado”.