En la decadente y glamurosa Habana de los años 50, el único lugar donde había que estar era Tropicana.
En la decadente y glamurosa Habana de los años 50, el único lugar donde había que estar era Tropicana.
Boxeadores cubanos y rusos sirvieron de entretenimiento a familiares de militares que participan en la invasión de Ucrania. Cuba perdió 2 peleas a 3.
La presencia de China en Nicaragua crece con proyectos militares, de infraestructuras y mercados, lo que introduce un cambio en la correlación de fuerzas en el área.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski no “hizo su tarea” antes de entrar a la Oficina Oval con el presidente Trump y su vicepresidente, JD Vance. ¿Qué salió mal?
La deferencia de Trump hacia el dictador ruso se ha convertido en una imitación total.
Los Estados Unidos continuarán siendo un país maravilloso porque su gente es maravillosa.
Increíble. Las Leylands eran la civilización occidental hecha guagua rodante sobre el asfalto de La Habana.
El plan tiene un costo estimado de $25.000 millones y recomienda tácticas agresivas para deportar rápidamente a 12 millones de personas.
El crítico de arte, lo mismo que cualquier otro intelectual de la cultura, ha de ser a la vez un animal reaccionario y revolucionario, viviendo en el límite, por fin, entre el instinto de conservación y el placer por la tragedia.
La cualidad de “objeto finito” que se le brinda al archivo digital ha permitido que surjan mercados para ello.
Por primera vez en el arte contemporáneo, un grupo amplio de artistas cubanos residentes en Cuba no dependen de un mercado turístico para comercializar su trabajo.
Antonia Eiriz, Sandra Ceballos y Camila Lobón son un camino las tres juntas. Sus obras son una respuesta firme ante el floripondio prestablecido que intenta autentificar la cultura oficial hasta llegar el tedio.