“Somos cada vez más analfabetos funcionales respecto a la realidad. Cada vez más estériles emocionales e incultos de cualquier cosa humana”.
“Somos cada vez más analfabetos funcionales respecto a la realidad. Cada vez más estériles emocionales e incultos de cualquier cosa humana”.
‘Siento que he cumplido conmigo mismo, que no me he quedado callado o cruzado de brazos ante las cosas que me molestan.’
Yasiel Elizagaray pertenece a la tradición del retrato sugestivo con rasgos expresionistas, que tuvo grandes exponentes en la vanguardia cubana.
El yo de cualquier artista sólo resulta interesante cuando nos propone una relación incómoda con la realidad.
Carrión ha vuelto al origen de la novela como discurso caníbal, con hambre de formas nuevas.
‘Simón’ es un homenaje a los estudiantes que alzaron sus voces contra la tiranía, y que hoy continúan arriesgando sus vidas en las calles de Caracas.
“La plaza Mantilla era una hermosa alameda de recreo, donde los paseos y los árboles conformaron un paraje admirable”.
“No he buscado Patria en la obra de Salinas. La he recibido siempre como una ‘iluminación’ sobre lo intangible”.
“Era inevitable que se cruzaran. Él la miró, acariciándola entera, aunque no pronunció palabra. Ella lo miró, y sintió que empezaba a gustarle”.
Con la modernidad, el cuerpo y la sexualidad se convirtieron en instancias de imaginación política y contribuyeron al diseño de técnicas de control. En Cuba desempeñaron un papel fundamental en la organización del totalitarismo revolucionario.
A raíz del estreno del filme ‘Plantados’ (Lilo Vilaplana, 2020), aparecieron en las redes discusiones entre estéticos y pragmáticos. El estético contempla la película y sus claros defectos de forma y contenido. El pragmático puede conceder que la película sea deficiente y aún concentrarse en la fuerza moral que esta evoca. Ambos tienen razón.
El año nos cayó como un largo día con muy pocas pausas. En los primeros meses, los muros de la privacidad se desplomaron con el confinamiento. Fue un avance perverso de lo que pudiera ser una sociedad distópica. Recuerdo reuniones en Zoom de hasta ocho horas, con ese ojo colectivo directo a la cara.
Esta obra del artista Julio Llópiz-Casal pertenece a la serie Licencia de conducción, publicada en La Fracción, una sección de Hypermedia Magazine.