Cuatro hombres acusados por el atentado de Moscú, dos se declaran culpables. ISIS reivindica la autoría. Putin culpa a Ucrania.
Cuatro hombres acusados por el atentado de Moscú, dos se declaran culpables. ISIS reivindica la autoría. Putin culpa a Ucrania.
“El hecho de que el periodismo independiente haya sobrevivido a las arremetidas del oficialismo revela que existe un fermento ético y cívico”.
El mártir no dijo absolutamente nada cuando lo barrieron desde el cielo. Su testamento es territorio estéril.
Alejandro Armengol nació en Cuba y vivió en Estados Unidos desde 1983. Periodista y escritor. Se desempeñaba como director editorial de Cubaencuentro.
El Estado Islámico reivindica la autoría después de que hombres armados con uniforme de combate abrieran fuego y, al parecer, detonaran explosivos en el Ayuntamiento de Crocus.
La negligencia fiscal y las erráticas políticas empresariales pueden hacer descarrilar el sueño de un Singapur en El Salvador, sostiene Bloomberg.
Aunque sea improbable el antiguo sueño de una sociedad de seres individuales, libres y cultos, no es posible renunciar a tal sueño.
El interés de Trump por Marco Rubio es especialmente estratégico, teniendo en cuenta su atractivo demográfico y político.
“Nos une el hecho simple de convivir en una isla quimérica, desolada, donde reinan el agobio, el utopismo cínico, la violencia, la ocultación y la orfandad espiritual”.
A esta columna le atañe todo lo relacionado con Internet. Nos sentimos con el compromiso de comentar el fenómeno Mujercitos Magazine, aquí y ahora, cuando apenas germina y comienza a perturbar a algunos. Antes de que sea demasiado tarde y (por su presumible naturaleza efímera) desaparezca.
Tomas Esson: The GOAT es el título de la exposición abierta ahora en el Institute of Comtemporary Art (ICA), en Miami. La muestra, que como planta trepadora se propaga ocupando tres salas contiguas de la planta baja del recinto, es la primera revisión personal de la obra de Tomás Esson en un museo.
Pensé en mi hermana que vive en Miami, comiéndose un cable, pero que no tenía que estar ni un minuto en la sala de Cardiología. Pensé en las 40 horas que se me venían encima. Pensé en Vale todo, aquella novela brasileña, y en mis ganas de vivir de un dinero que no fuera mío. Pensé en las últimas fotos de Yomil & El Dany juntos.
Yves Bonnefoy llamó al XIX el siglo de Baudelaire, ya que él fue el primero en liberar a las palabras “de la obligación de solo tener que significar”. En un Occidente que proclamaba muertes por doquier, sobre todo la de Dios, Baudelaire fue un adelantado que percibió “el verdadero lugar de su combate”.