Mi esposa y yo, en una vida que teníamos entonces, una que no es similar a la de Normandy Isles.
Mi esposa y yo, en una vida que teníamos entonces, una que no es similar a la de Normandy Isles.
Gaza se enfrenta a una grave crisis humanitaria tras el alto el fuego, con 2 millones de personas luchando entre ruinas, escasez y desplazamientos a pesar de la afluencia de ayuda.
Gustavo Rodríguez, “Garrincha” (La Habana, Cuba, 1962) es periodista gráfico, caricaturista y artista visual. Vive exiliado en Miami.
Los campamentos de verano pretenden camuflar, con dinámicas de socialización y experiencias “únicas”, el diseño y transmisión de antivalores alineados al discurso oficial.
Capítulo del libro: ‘Rusia: el regreso de la potencia’, de David Teurtrie (Hypermedia, 2024).
“Sus frases, no por conmovedoras, dejan de ser asfixiantes. Martí es tan agónico como emancipador”.
“La frase martiana que sí se podía leer en toda aula cubana era aquella que prescribía la finalidad que debía tener la cultura: la libertad. Ser cultos para ser libres”.
Terrible amanecer con la muerte. Con la noticia de la muerte de un amigo, quiero decir.
Hace solo unos días, mientras muchos emigraban en masa de X, un poeta mexicano también estaba saliendo, en versos y literalmente, por sus propios pies, de esa misma X.
“Luis Manuel Otero Alcántara no es reprimido por el color de su piel”, dirán. Y tienen razón. Como mismo Rosa Parks o Martin Luther King tampoco eran encarcelados o golpeados por el color de su piel. Ellos eran reprimidos y perseguidos por defender derechos que el país del que eran ciudadanos no les reconocía.
‘Alternancia’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en Hypermedia Magazine.
Comparto con los lectores de Fiebre de Archivo un inédito de José Mario Rodríguez (1940-2002). El texto es un borrador preparado para la revista ‘Exilio’, pero nunca llegó a publicarse; al parecer, por sus duras críticas al escritor Guillermo Cabrera Infante. He reproducido el manuscrito tal y como llegó a mis manos.
“La ceguera de la víctima mitifica la desesperación, la paranoia del verdugo naturaliza la violencia; ambas llevan el lenguaje a un extremo que hace inaccesible la comunicación con el resto de la población necesaria para implementar un cambio. Cuando esa polarización se vuelve rutina, acaba favoreciendo al poder establecido”.