Hacemos responsable a la directiva del centro penitenciario Combinado del Este por cualquier acción vejatoria contra el periodista y artista Ángel Cuza.
Hacemos responsable a la directiva del centro penitenciario Combinado del Este por cualquier acción vejatoria contra el periodista y artista Ángel Cuza.
Lionel Messi gana su octavo Balón de Oro, reavivando la histórica rivalidad con Cristiano Ronaldo, quien reacciona con emojis de risa.
¿Es la revolución noruega del coche eléctrico una hoja de ruta hacia la sostenibilidad o un obstáculo para objetivos de tránsito más amplios?
Entre la reacción en cadena ante la muerte del cantante y ‘La capital del sol’ se podría armar un retrato robot del alma cubana.
Su reino era su casa y su trono un cómodo sillón desde donde enfrentó la vejez, la ceguera y lo peor.
El sometimiento siempre se afirma en tres cosas intercambiables y manipulables: el miedo, la división y la ignorancia.
Cualquier cosa puede ser una novela, y el efecto de la novela es el mismo que el de la intensa luz: herir.
Los derechos culturales y socioeconómicos parten de un principio de obligación estatal del que se desentiende la institucionalidad en Cuba.
“Caminé a lo largo de los blancos salones sobrecogido por cuanto se alzaba ante mí, pero ya mi cabeza se había estremecido tras ver, no más entrar, el enorme óleo sobre tela ‘The Ascension Of The Liminal Theater’”.
Los artistas e intelectuales siempre han sido un sector crítico, una piedra en el zapato. Últimamente se han dado una serie de condiciones para que esa piedra salga del zapato y se plante en medio del camino. Ahora, gracias a las redes sociales, lo tenemos todo delante de nuestros ojos.
Dispongo del trabajo más intelectual de Montreal. Así fue antes y después de la pandemia. Durante los meses se acumulan lecturas y autores, libros en papel o digitales pirateados: Zagajewski, Jelinek, Hrabal, Ponte, O’Connor, Kratochvil, Ferro Rojas, Abe, Cheever, Díaz de Villegas, Morejón Arnaiz…
Miguel comenzó a rodar la introducción de ‘Corazón azul’ durante las protestas de Occupy Wall Street, en 2011. Ya desde entonces, esperaba poder filmar en tiempo real el entierro de Fidel Castro. Para nuestra generación, la muerte del máximo líder era una suerte de obsesión.
Había nacido en 1953, el año del Cuartel Moncada. Yo, en 1971, el año del Caso Padilla. Poly, el de los cincuenta. Landy, el de los setenta. Dos dinosaurios caídos de un planeta perdido llamado país. El viaje era largo, como su historia. De punta a punta de nuestra mutua imaginación de isla.