Cuando se fue a París, Abela era en Cuba un artista promisorio entre los nuevos, es decir, entre aquellos interesados en explorar un arte cubano moderno. Cuando regresó, venía respaldado por los triunfos que había conquistado allí como artista.
Cuando se fue a París, Abela era en Cuba un artista promisorio entre los nuevos, es decir, entre aquellos interesados en explorar un arte cubano moderno. Cuando regresó, venía respaldado por los triunfos que había conquistado allí como artista.
Yo rogaba en silencio, a un Dios en el que no creo, para que no muriera en la travesía, para que llegara a salvo.
En medio de las tensiones geopolíticas con Occidente, el Luna-25 ruso se prepara para tocar la cara oculta de la Luna, reviviendo una ambición cósmica de hace 50 años.
Conversamos con la Dra. Elaine Acosta, directora ejecutiva del Observatorio de Envejecimiento, Cuidados y Derechos; CUIDO60.
Quiénes inventaron Tlön? ¿Quién programó a Abulafia? ¿Para quién se escribió el Plan? ¿Cuántos fieles acudirán al Péndulo, si alguien los convocara ahora?
“Me sentí como si estuviera hablando con León Trotsky en los años previos a la Revolución rusa”.
Mis amores de los setenta / están cumpliendo sesenta. / Algunos apagaditos como florcitas sin agua / —la sal charchaleando en la herida— / quijotes unos buscando molinos / amargados por el exilio muchos / amañados otros con los sandinistas.
Adiós, Centurión. Mártir de la ajenidad. No dejaste ni quince minutos de fama en YouTube.
No meterse en política no es una opción. Lo apolítico es político. Uno postea: en la Calle Damas, entre San Isidro y la Avenida del Puerto, hay una decena de personas acuarteladas en la casa #955, sede del Movimiento San Isidro y vivienda del artista Luis Manuel Otero Alcántara. La gente prefiere mirar hacia otro lado.
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“Yo me siento una mujer muy fuerte. Primero, porque siempre he sido así, y segundo, porque he vivido en una dictadura y tuve que esforzarme mucho para poder salir de ella. El hecho de ser más pobre que la mayoría me obligó a trabajar el doble para poder alzar mi voz mediante la música”.
“Yo siento que mi obra sí marcó una diferencia en Cuba y en América Latina; mi trabajo lo ha demostrado, aunque yo no me lo haya propuesto, y me siento muy orgullosa de eso. Dentro y fuera del mundo del arte, mi obra fue trascendente por la manera de ver a la mujer, el cuerpo, la relación con la religión. La gente se identificó mucho”.