Erick Brito (Cuba, 1989) es activista y miembro de “Cuba en Familia” organización que apoya a familiares de presos políticos en Cuba. Vive exiliado en Miami.
Erick Brito (Cuba, 1989) es activista y miembro de “Cuba en Familia” organización que apoya a familiares de presos políticos en Cuba. Vive exiliado en Miami.
Lo cubano no como resignación, sino como llamada a la invención y el atrevimiento constantes.
El académico y crítico de la intervención rusa en Ucrania, enfrenta cargos por “apología del terrorismo”, avivando preocupaciones sobre los derechos civiles en Rusia.
“Es el relato de un judío tan escrupuloso con el ‘shabat’ que prefiere quedarse en su habitación, como los padres del desierto, hasta que la tentación venga a buscarlo”.
“Si no vienes a jugar, no me dices quién te mandó, y ni siquiera me das tu verdadero nombre, mejor te vas”.
El asesino de mi sombra tocó a la puerta. / Lo acompañaban dos fantasmas. / Venían de un bosque de panteras. / Dejaron los caballos japoneses en el jardín.
Esta vez la bulla se oyó bajito. El poder forzó al silencio, con control de un tipo de espacio “privado” que en la práctica extiende y profundiza la asfixia estatal sobre el individuo.
Familias migrantes, incluidos bebés, cruzan la frontera entre San Diego y México, enfrentando las más duras condiciones durante el viaje.
Además, Andrés Manuel López Obrador solicitó a Estados Unidos establecer acuerdos de deportación directa con estos países.
Roberto Viña es un artista total: escribe teatro, cuentos, poesía, ensayos. Da clases en la universidad. Por su empeño y dedicación, a veces lo veo ir y venir como si fuera un tipo del Renacimiento. La Habana del siglo XXI parece querer amedrentar, mermar, a todo aquel que, como él, anda con un millón de historias en la cabeza.
Salí de Cuba el 13 de agosto del año 2015. Lo recuerdo como si fuera hoy. Fue duro, pero salía con mis ideas claras: buscar cómo ayudar a mi familia.
Esta lista, motivada por un renacer de viejas polémicas sobre lo independiente en el cine cubano, intenta localizar jalones cardinales dentro de una compleja cartografía fílmica. Tiene mucho de provocación, y mucho de llamado de atención sobre la necesidad de sistematizar, historiar y reivindicar este gran campo cultural.
A propósito de los 90 años de La Virgen de la Caridad (Ramón Peón, 1930), título fundacional de nuestro cine: un filme que colocó al guajiro cubano a nivel similar que el charro mexicano y el gaucho argentino, sus pariguales dentro de cinematografías latinoamericanas también interesadas en el retrato de lo nacionalista-bucólico.