La retirada del alambre de espino en la frontera entre México y EE.UU., aprobada por el Tribunal Supremo, intensifica los retos políticos para el presidente Biden.
La retirada del alambre de espino en la frontera entre México y EE.UU., aprobada por el Tribunal Supremo, intensifica los retos políticos para el presidente Biden.
“Corre, niña, vete con él”, me digo desde el presente. Pero no me escucho. Estoy muy lejos de allí. De esa Habana, de ese año.
El cine cubano perdía autonomía como arte y, acorde con las directrices leninistas, transmutaba, junto a otros medios de comunicación, en mero instrumento ‘agitprop’ del Estado.
Nina Zubareva, superviviente del sitio de Leningrado, falleció en Cuba, anunció la embajada rusa en La Habana.
En medio de la escalada de tensiones que provoca la Nueva Guerra Fría, el mundo se enfrenta a una creciente amenaza de guerra nuclear.
Ecuador planea modernizar su ejército con material estadounidense, y ayudar a Ucrania mediante la transferencia de sus viejos equipos rusos.
La Unión Económica Euroasiática amplía su alcance forjando nuevos lazos de cooperación con Cuba y Nicaragua, centrándose en sectores como el farmacéutico, el turístico y el agroindustrial.
Crecen las sospechas sobre el paradero y protección de Vladimir Cerrón, ex gobernador de Junín, actualmente sentenciado por cargos de corrupción.
Netflix resuelve una demanda por difamación presentada por José Basulto, responsable de Hermanos al Rescate, por su imagen en “Red Avispa”, evitando así un juicio con jurado.
Cuando la cultura contemporánea va camino de convertirse en un gran vertedero, Montserrat Mesalles apuesta por la recuperación y la restitución del valor de los objetos que se acumulan en los cementerios industriales.
Ser melómano no es solo disfrutar la música, sino saber hablar de ella. En Jesús Rosado (historiador, curador y cronista cubano), convergen el sonido, la ciudad y la nostalgia.
Noel Dobarganes revisita una tradición clásica con mirada oblicua, como quien transita entre dos aguas. Su pintura tiene poco de cubana, y sí mucho, de norteamericana.
¿No era evidente desde hace tiempo que Game of Thrones no podía terminar bien? Esa mezcla de culebrón de masas y cult following friki, ¿no es, por definición, la imposibilidad de concluir, el destrozo de cualquier final posible?