La celebración del Mes de la Cultura Afroamericana ha servido de escenario al intento torpe de blanqueamiento de la dictadura más longeva del hemisferio.
La celebración del Mes de la Cultura Afroamericana ha servido de escenario al intento torpe de blanqueamiento de la dictadura más longeva del hemisferio.
Una vez más escribo, que es lo mismo que explotar. Una vez más cada pedacito de memoria queda esparcido por el aire. Público. Impúdico.
De cuando el mar y el piano se vieron frente a frente por primera vez bajo la mirada de una mujer. Por los bienaventurados que en un territorio hostil hacen del amor un enclave.
“Monta Obdulio Morales ‘Milagro de Ochún’ en el teatro Martí y le digo: ‘No, Obdulio, eso no me gusta’, y ya tú ves, que ahí fue donde se escuchó por primera vez ’Yo soy Juana Bacallao’”.
El corredor de seguros José Uribe se declara culpable de sobornar al senador Bob Menéndez y acepta cooperar con la fiscalía.
Las legisladoras progresistas de Estados Unidos defienden su viaje a Cuba argumentando que es clave para la toma de decisiones políticas.
sueño en el lodo de la moral hasta caer en nuestro estiércol para bendecirnos / no ser nadie para ser el amo del universo / ni juego ni escritura ni religión ni ley en el desierto de nuestros corazones
Multitud de personas corearon “Putin es un asesino” y “No a la guerra” mientras marchaban, bajo una fuerte presencia policial, hacia el cementerio de Borisovsky.
Ofelia Acevedo, viuda del defensor de los derechos humanos cubano Oswaldo Payá, presentó una demanda contra el exdiplomático estadounidense autodeclarado culpable de espiar para la dictadura cubana.
La pintura de Richar Vico parece poseída por una tridimensionalidad escultórica; sus lienzos son un entramado en el cual, quien va abriéndose paso, solo tiene garantizada la ausencia de una finalidad.
Las imágenes de Mabel Llevat parecen escapar de lo real mismo para formar parte de ese espacio ficcional que se cifra en la metáfora literaria.
El gas contemporáneo se llama “ferias comunitarias”. No se escandalicen todavía. Permítanme al menos intentar explicarme.
La chiquita ya había salido de la prisión. Y estaba en la calle, libre, y con tremendas ganas de vivir. Pero los vivos, los blancos y la gente del Vedado son de pinga y, como si fuera una apestada, habían hecho un espacio alrededor de ella.