40 días de huelga de hambre de un preso político cubano.
La música de nuestro himno no tiene tambores batá, ni décimas guajiras, ni claves afrocubanas. Es una marcha europea. Blanca. Neoclásica.
Si me dieran a escoger entre haber sido un vástago de Rockefeller o la piedrita en el zapato que fue Ida Tarbell, ya se imaginan qué preferiría.
Me esmeré en probarle que no, que no era un libro cubano, que era un libro francés de un célebre antropólogo.
Privación social, privación de sueño, fragmentación de la atención y adicción.
Un cuarto de siglo después, los cementerios se desbordan. Igual que la desventura y el fracaso.
Un escritor cubano exiliado que detecta códigos autoritarios en el sanchismo y es fan de Ayuso y de la princesa Leonor.
El poeta se confiesa hostil a las epopeyas memoriosas. Casi no se autoanaliza, ni le interesa apelar al encanto de otra época, más dichosa que los difíciles años en que escribe y publica estas páginas.
Los críticos de Julián del Casal, y en general el nacionalismo cubano —empezando por José Martí— y el castrismo han hecho del campo el espacio ideal para proyectos “terapéuticos”.
Jorge Saucedo (1980). Estudió Letras en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Es autor de dos libros de poesía: ‘Peltre’ y ‘Ánima y piedra’.
The Atlantic: “¿Por qué aceptar una propuesta de paz cuando el objetivo es la ‘guerra permanente’?”.
Monika Fox brilla por fin ahora en la internet cubana, para recordarnos que no conocemos las dimensiones groseras de nuestra debacle. Ni tampoco, lo grotesco de nuestro carnaval.
“Hay un horror arcaico en esta sed de sangre que ya no creía posible en estos tiempos. Esta masacre tiene el patrón de la aniquilación mediante pogromos, un patrón que los judíos conocen desde hace siglos”.
“Te voy a decir algo. Prepárate, ponte fuerte. Lo estábamos esperando: se murió tu papá, Orestico”.
Estados Unidos y los países árabes intensifican las conversaciones para lograr un alto el fuego en Gaza y liberar a los rehenes.
Israel intensifica los ataques contra el sur de Gaza, con un número de víctimas sin precedentes. Aumenta el temor a un conflicto más amplio en Oriente Medio.
Los líderes mundiales, encabezados por el presidente francés Macron, se manifiestan en apoyo a Israel, al tiempo que subrayan la necesidad urgente de proteger a los civiles.
Es ahí donde confluyen curiosos, asiduos, deseosos, guapos, conocedores, inexpertos, pingueros, despechados, faltos de dinero. Todos en busca de lo mismo: sexo, contacto.
#QuédateEnCasa, pero la gente de Cuba no puede quedarse en casa. La gente de Cuba vive del diario. Eso significa no tener ahorros, tener “pan pa’ hoy y hambre pa’ mañana”, tener la casa a medio construir. Un cubano con hambre y sin dinero es un cubano propenso a convertirse en “mercenario”.
Luis Manuel Otero asusta, y mucho, porque no pueden comprarlo ni sobornarlo. No es de los que vende baratijas de colores con la enseña nacional. No es de los que ruega el espaldarazo institucional. Ha ido al extranjero y siempre ha regresado a la semilla. Sus antecedentes artísticos no pueden ser fácilmente utilizados en su contra.
Su obra es una de las más importantes de la literatura cubana contemporánea. Escritor, editor, traductor y crítico, Edmundo Desnoes nos deja en sus novelas el singular testimonio de una época marcada por grandes cambios sociales.
Ana: verla así, cubana en sangre, hija de Los Angeles, California, deslumbrando al espejo del mundo con un gesto, con una lágrima, me hizo pensar en esa niña que siempre he llevado dentro.
“Hemos tenido el apoyo de emprendedores y amigos que nos han ayudado de muchas formas, pero aún quedan muchos pasos por dar, y muchas trabas que superar a nivel económico y burocrático. Lo más importante es no parar de producir, y pensar en alternativas para lanzar y desarrollar cada proyecto”.
En casa de un amigo, estaba hablando sobre la censura de mi obra Los enemigos del pueblo. No recuerdo cómo se coló el tema. Una mujer mayor estaba de visita. Cuando mencioné el Remolcador 13 de marzo, su memoria se disparó. Lo primero que me dijo fue: “Qué tristeza que los jóvenes en este país tengan miedo”.