Las autocracias han aprendido a controlar el relato global: manipulan la información, moldean emociones y reescriben la verdad.
Las autocracias han aprendido a controlar el relato global: manipulan la información, moldean emociones y reescriben la verdad.
El investigador y columnista Eduardo López-Collazo da el salto a la novela de la mano de su ópera prima ‘Narcisos’.
‘Narcisos’ es una de esas escasas piezas literarias que operan simultáneamente en varias alturas del pensamiento y la emoción.
Cuando el disenso se volvió sospechoso, cambió la reflexión por la certeza y la crítica por la pureza moral.
“Las revoluciones contrarias a la naturaleza humana son difíciles y a menudo requieren el uso de la violencia”.
Cuarenta piezas, cinco continentes y una idea común: la belleza hecha utilidad. De Japón a Brasil, cada objeto revela cómo el diseño traduce la cultura en forma, materia y tiempo.
El ODC expone la paradoja de esta movilización diplomático-cultural que pretende representar a “todos los cubanos”, homogenizados bajo la horma ideológica del gobierno cubano.
El animalario de Jorge Camacho es el más amplio y variado dentro del surrealismo cubano.
Alejandro Armengol nació en Cuba y vivió en Estados Unidos desde 1983. Periodista y escritor. Se desempeñaba como director editorial de Cubaencuentro.
’Libro de Arenas’ tiene una pulsión muy similar a la de ‘Necesidad de libertad’, pero tiene además la ventaja de que fue concebido por otros.
Agustín Acosta y Nicolás Guillén: ambos eran “de provincia”, estudiaron Derecho, presumieron de antiyanquis, cultivaron eso que se llamó “poesía social” y vertieron bilis sobre Lezama y Orígenes.
“Ojalá esta entrevista sirva de homenaje a tantos hombres y mujeres de bien, y de condena infinita a la cáfila infame del funcionariado castrista”.
Cuba se encuentra en una emergencia energética y alimentaria. A pesar de la gravedad de la situación, la comunidad internacional deja a la isla, como de costumbre, en un segundo plano.
Un grupo de expertos vinculado al Kremlin propone una explosión nuclear “demostrativa” para disuadir a Occidente de armar a Ucrania.
Las sanciones occidentales han dado lugar a una economía sumergida mundial, en la que China ocupa un lugar central, comerciando con productos sancionados y socavando los esfuerzos de Estados Unidos.
Venezuela expulsa al personal de derechos humanos de la ONU y suspende las operaciones del Alto Comisionado, alegando parcialidad e injerencia.
Los cruces de la frontera sur de Estados Unidos alcanzan máximos históricos. Las entradas legales se disparan, mientras los cruces ilegales no experimentan un aumento significativo.
Obama señaló: “Ya han muerto miles de palestinos en los bombardeos de Gaza, muchos de ellos niños. Cientos de miles han sido desplazados de sus hogares”.
Lloró y lloró hasta formar un charco en su parte de la mesa. De no haberlo visto, jamás habría creído que alguien pudiera soltar tantas lágrimas.
La Habana está en estado terminal. Por primera vez siento vergüenza de tomar fotos. Y La Habana es tan fotogénica. El desastre es fotogénico. Como las zonas de guerra, los campamentos de refugiados, los niños famélicos cubiertos de moscas. Como un animal eviscerado.
La violencia política no es una preocupación para los intelectuales cubanos, complicidad nunca gratuita. Lo tácito, lo anónimo pasan a ocupar el lugar de la responsabilidad y el diálogo. Secuelas de la estatización y la colectivización, secuelas de una política afectiva deshumanizante y, digámoslo, secuelas del totalitarismo en curso.
Entrevista a Miguel Sales, presidente de la Unión Liberal Cubana y vicepresidente de la Internacional Liberal, a propósito de la publicación de Poscastrismo (Hypermedia, 2017).
El archivo original parece durar unas 4 horas. Ese es el documental, la película de ‘cinéma vérité’. Podría, incluso, ser ese el corte del director de ‘El caso Padilla’: 4 horas completas, realizadas por Pavel Giroud.
“Cuba está presente en el espíritu. Me llevé a Carlos Enríquez, a Amelia, la luz de la playa en Varadero, los recuerdos de mi familia, que luchó por la libertad de esa isla. Lo que no me llevé conmigo fue ese Partido, ese director de la Escuela de Arte, ese ministro de Cultura, ese espía del G2 que vigilaba los muros de Arte Calle”.
Pienso en la gente que está luchando cada día por hacer este país mejor. Pienso en cómo la televisión se inventa cuentos y miente. Cómo les pone nombretes: terroristas, agentes de la CIA. Nombretes peligrosos que pueden acabar con la vida de cualquiera. La radio y la TV incitando a la violencia. La verdad es que lo único que hay es represión.