Tiene a su Martí mirando nuestras manos, odiando los golpes y las vendas.
“Aquí nadie tiene papeles y nadie tiene la jubilación asegurada. Trabajamos para el diario”.
Nicolás Maduro, P. Diddy, Luigi Mangioni, Ismael ʻEl Mayoʼ Zambada y otros lectores del montón.
Ofrecer a nuestros ojos una perspectiva descontaminada, una profundidad reveladora, un ángulo desde el cual se vean con claridad el mundo y quien lo observa.
Nunca se sabrá si aquello fue solamente uno de esos amores sin placer corporal.
Del auge industrial al descontento populista: una historia política de la globalización.
A través de documentos secretos, Daniela Richterova reconstruye cómo un pequeño Estado socialista se convirtió en uno de los arquitectos de la Guerra Fría.
Los magnates digitales y los líderes autoritarios son algo más que simples disruptores del viejo orden liberal. Juntos buscan barrerlo por completo.
“Aquí nadie tiene papeles y nadie tiene la jubilación asegurada. Trabajamos para el diario”.
Nicolás Maduro, P. Diddy, Luigi Mangioni, Ismael ʻEl Mayoʼ Zambada y otros lectores del montón.
‘Nora’ resulta mucho más que un ‘thriller’ de espionaje: es un caso de estudio de cómo el género sirve al adoctrinamiento ideológico.
‘#socialmediaslave II’, del artista cubano Juan Luis Pérez, acaba de recibir el Best Sculpture Award, durante la semana de Art Basel.
¿Pudo haberse evitado la guerra de independencia de 1895 si España hubiera otorgado la autonomía después del Pacto del Zanjón?
No es posible que las iglesias celebren gozosamente la Navidad cuando millones de individuos viven aterrados.
Fomentar el pensamiento crítico exige condiciones mínimas de pluralismo y garantizar que la ciudadanía pueda cuestionar al poder sin temor a represalias.
Quizás este año que nace trae en su vientre la respuesta. Replegada, oculta y expedita. La semilla-milagro.
Un cubano nacido después de 1959, que viva fuera y que extrañe a Cuba hoy, extraña la Revolución, extraña a Fidel Castro, extraña vivir en dictadura.
No te sientas solo, Maduro. Todos permaneceremos aquí, encarcelados o carceleros, al alcance de la mano.
Los derechos humanos se vuelven retóricos, la legalidad se vuelve selectiva y la impunidad se vuelve negociable.
Cualquier amago de apaciguamiento debe recordarnos la torpeza fútil de Neville Chamberlain, cediéndole a Hitler los Sudetes checoslovacos por una paz precaria.
La intervención en Venezuela será el resultado de un largo ciclo de escalada diplomática y acumulación de pruebas y activos criminales.
Pedro Enrique Rodríguez Uz (La Habana, 1985) es periodista y fotógrafo. Fundador de ‘Play-Off Magazine’, el principal medio deportivo independiente de Cuba.
Antonio Gómez Sotolongo (1954) es músico e investigador. Ha publicado Historia de la música popular cubana: De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976).
Elio Rodríguez (1966) es un artista visual cubano radicado en Elche, España. Su práctica artística abarca una amplia gama de medios.
Un cubano nacido después de 1959, que viva fuera y que extrañe a Cuba hoy, extraña la Revolución, extraña a Fidel Castro, extraña vivir en dictadura.
Ellos no van a repetir la historia. Tienen buena la vista y hábiles las manos.
Lo escandaloso no es que Ignacio Giménez haya engañado a un pueblo extenuado. Lo que estremece es que el pueblo necesitara creerle.
“Las revoluciones contrarias a la naturaleza humana son difíciles y a menudo requieren el uso de la violencia”.
Virgilio Mantilla Arango es un activista cubano sometido a prisión política. En la cárcel, escribió el poema “La puesta de sol”, convertido en un himno a la esperanza.
Cuando la ficción no se nota: un filme sobre la adolescencia en Cuba y la espera del Yuma prometido.
“Cocinado en el caldo de un ‘socialismo del siglo XXI’ cuyas líneas maestras se trazaron en la América hispanohablante, sustituyendo el mito de Fidel Castro por el de Hugo Chávez”.
“Un juez dictará sentencia al sicario que Irán envió para matarme. Es la prueba de que el país donde busqué refugio protege las libertades que amo”.
Para todos los artistas cubanos que, durante décadas, han sido y siguen siendo estigmatizados y excomulgados.
La historia cultural de Cuba está incompleta mientras se ignore el talante de una mujer que le puso voz y razón de ser a la clave.
Una nación rota: cuatro cuerdas entrecruzadas buscan unir sin éxito dos tablas, una en la parte superior y otra en la inferior.