Entre las tantas cosas de las que nos privó el régimen a los cubanos en la Isla está la de poder ver las Grandes Ligas.
Entre las tantas cosas de las que nos privó el régimen a los cubanos en la Isla está la de poder ver las Grandes Ligas.
La ciencia estadounidense, con toda su grandeza, también enseña eso: el conocimiento puede producir justicia o administrarla tarde.
Hijo del sistema de escuelas públicas del sur de Hialeah y autor de dos novelas, Robin Peguero es el candidato demócrata que aspira al Distrito 27 de la Florida.
Narrar Miami implica aceptar que ninguna historia la agota. Cada intento de fijarla deja zonas en sombra.
Los cubanos sobremurientes salimos de una dictadura para entrar en otra mucho más decadente y perpetua.
Cuando la tecnología deja de ser neutral.
Del auge industrial al descontento populista: una historia política de la globalización.
La nostalgia no es algo enfermizo e inútil. Es un instrumento para la sanación, un escape cuando no vislumbramos lo que nos asecha.
La Habana entregó a Nicolás Maduro para que la Revolución Cubana pudiera sobrevivir a Donald Trump.
La ciencia estadounidense, con toda su grandeza, también enseña eso: el conocimiento puede producir justicia o administrarla tarde.
Hijo del sistema de escuelas públicas del sur de Hialeah y autor de dos novelas, Robin Peguero es el candidato demócrata que aspira al Distrito 27 de la Florida.
Los 250 años de Estados Unidos eran equivalentes a los cero años que los cubanos hemos vivido en democracia.
Una ciudad sensual y herida, exuberante y decadente, donde cada personaje parece avanzar lentamente hacia una forma inevitable de destrucción.
Fueron sus subordinados más fieles los que recibieron la orden de eliminar a Ramiro Valdés. Con la complicidad de su propia familia.
Las reformas aparecen, se desarrollan parcialmente, encuentran nuevos límites y vuelven a quedar suspendidas en una espera que parece prolongarse indefinidamente.
Han sido cientos los artistas borrados de la historia de la cultura cubana por sospechas como esas que se le imputaron a Ernesto Lecuona.
El verdadero problema radica en que adoramos a un ser humano cuando lo que deberíamos adorar es la libertad.
Ella necesitaba el dinero en esta época en que la insolvencia prevalece y el hambre arrecia.
¿No es Guanche el primer vendedor de la viabilidad del socialismo en “una Cuba que es sociológica y culturalmente poscomunista desde hace rato”?
Los títeres sin legitimidad de un régimen que dilapidó todos los recursos de Venezuela son incapaces de salvar a ninguno de los venezolanos.
Los Castros deben ser eliminados en masa, como clase, como tipo, como categoría, como tara, como trademark.
Oscar Grandío Moráguez es historiador y politólogo. Autor, entre otros, del libro, ‘Mejor no me callo. Notas ante una transición en Cuba’ (Hypermedia, 2024).
Antonio Gómez Sotolongo (1954) es músico e investigador. Ha publicado Historia de la música popular cubana: De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976).
A pisotearnos, le llaman ‘ser un modelo distinto’. La gracia de ser tirano es tener a quien tiranizar.
El país no necesita más concursos para imaginar la seguridad alimentaria; necesita condiciones materiales para que esa frase vuelva a significar algo.
“¿Cómo no voy a alzar mi voz ante un sistema político que niega la existencia de Cristo?”
“Los humanos son capaces de antropomorfizar objetos inanimados cuando les conviene emocionalmente y deshumanizar seres conscientes cuando les conviene instrumentalmente”.
Los gobiernos utilizan selectivamente el lenguaje, los líderes o las instituciones religiosas para legitimar sus políticas y reprimir la disidencia.
El plato fuerte puede ser una buena mamada, meter un dedo en el culo, un dildo a esos que tienen fantasías, dar un beso de tres, ponerle el bollo en la cara y que otro cliente haga de espectador.
El momento de desahogo que los gringos, los mexicanos, los españoles, los argentinos, los italianos, los angolanos, los sudafricanos, los franceses, los uruguayos y los putos chilenos nos habían robado.
La canción era tan contagiosa que comenzó a ser interpretada por otros músicos sin permiso de Wilson, quien tampoco la había inscrito.
“Con Ava sentí que era la persona que yo estaba buscando, que la había encontrado”.