La locura es un territorio al que han sido desterrados millones de seres divergentes del constructo cultural conocido como “normalidad”.
La locura es un territorio al que han sido desterrados millones de seres divergentes del constructo cultural conocido como “normalidad”.
Boxeadores cubanos y rusos sirvieron de entretenimiento a familiares de militares que participan en la invasión de Ucrania. Cuba perdió 2 peleas a 3.
La presencia de China en Nicaragua crece con proyectos militares, de infraestructuras y mercados, lo que introduce un cambio en la correlación de fuerzas en el área.
Así quería verlos, tranquilitos. Dándose la mano y todo. Ayer, Joe Biden y Donald Trump. Hoy, Donald Biden y Joe Trump.
Indie Wire: “Una activista cubana simpatizante de Trump lucha por la democracia en un documental sobre nuestras diferentes definiciones de libertad”.
No sé nada de exilios. Todo lo que fundé quedó atrapado en La Habana bajo el peso insalvable de la dictadura.
—Ya entiendo… ¿Tiene que ver con mi negativa a participar en las Guerras Africanas? ¿Es eso?
—Eso mismo. Espero que comprenda.
Para coordinar la visita a Luis Manuel, los teléfonos del Departamento de Gestión de Establecimientos y Prisiones son: +53 57 8583604, 7 8583479 y 7 8583455.
Maestra y juglar, es ella la más hábil titiritera de las increíbles historias que cuentan cada una de sus canciones.
Un país lleno de consignas. Las consignas tienen una identidad, un cuerpo, y si es posible, un mapa de viaje parecido a innumerables mapas de viaje. Las consignas más hermosas debieran ser las que hablan del hombre desafiando todo lo supuestamente hermoso de las consignas.
Batman es el superhéroe más bello de todos. Es el más triste, el más inútil, el más fallido, el más terrible. Es la definitiva encarnación de la impotencia y el fracaso glorioso ante los embates del mal humano.
“La emigración es un negocio perfecto para el régimen, pues salen de todo los desconformes, que desprecian, y al mismo tiempo hacen dinero. Y es lo mismo que sigue pasando ahora, eso no ha cambiado nada, la emigración sigue manteniendo el país”.
¡No hablen más del hotel! No hablen del inmueble si de edificios icónicos y destruidos está llena La Habana. No hablen de los servicios que iba a comenzar a brindar, cuando en realidad esos servicios no iban a estar dirigidos al turismo nacional y mucho menos al pueblo.
Las ovejas, sin embargo, la tienen como fascinada. Le transmiten cierta fe en el futuro local y nacional. Esos balidos desvalidos le resultan una suerte de música sideral.
El arte cubano está fragmentado y disperso por el mundo, igual que casi todas las familias.
¿Qué sobrevive hoy? Una cadena de pandillas, escuelitas, metecabezas, soñadores, viciosos, teloneros, herméticos, simuladores, nuevos ricos, escépticos, jubilados y repatriados que intentan reinventarse en el arte y en la vida.