Exilio, esa es una palabrita venenosa. Tan venenosa como la palabrita Patria.
Aumentan las tensiones en Washington sobre la futura ayuda de EE.UU. a Ucrania.
El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, se resiste a los llamamientos mundiales en favor de un alto el fuego en Gaza, indicando que la ofensiva contra Hamás puede prolongarse.
En ese instante, me percaté de que la mayoría de las conversaciones con mis amigos giran en torno a la felicidad y en cómo alcanzarla.
En el Gran Tablero de Corcho que es la Isla, cada sujeto posee un puñado de tachuelas y fija allí los sucesos que le importan.
Cuando revisamos sus obras, nos encontramos con texturas que parecen tejidos textiles que nos llaman a la representación de la inteligencia y su actividad funcional.
“El lector y yo compartimos una fugaz experiencia en un mundo efímero, acelerado y lamentablemente violento”.
Un cacique local traspasa sin dificultad las normativas urbanísticas, y los imponentes muros del eclecticismo santiaguero ceden ante la desidia de los organismos tenientes.
Josué G. Gómez compone un discurso fragmentario a partir de las lógicas asociativas del pensamiento y la poesía.
Ácido: blog de poesía, de Julio César Jiménez, es una novela agorera más que apocalíptica, (pos)revolucionaria más que kafkiana y orwelliana; una ficción escrita bajo el efecto de los alucinógenos retóricos; una ración de comida rápida de lo que es y será por mucho tiempo la sociedad cubana actual.
A mí me define la libertad, la maternidad, la emoción. La inteligencia con que amo a cada persona que amo y la inteligencia con que acepto aquello que no me identifica, pero existe.
“La institución está concebida para el artista graduado, el aprobado, no para el arte en sí; es un sistema burocrático más al que acomodarse”.
El núcleo de la doctrina del cambio-fraude consiste en negar los derechos al pueblo y sustituir los cambios hacia la democracia verdadera por la continuidad del totalitarismo.
Me puse en el lugar del escritor español (siempre hay que ponerse en el lugar del escritor español): yo tampoco me hubiera tomado la molestia de enviar libros míos hacia Cuba. Además, ¿para quién?
De las fiestas populares cubanas, el Carnaval de La Habana es la de mayor arraigo y tradición.
A pesar de los cambios y desestructuras, este asueto de pobres, digo, de pueblo, ha tratado de salvaguardar lo típico: conga, cerveza y comparsas.