Cuando alguien decide escribir sobre un mundo sin bondad, es como si alguien se metiera en una caldera hirviendo de la que es imposible salir.
Cuando alguien decide escribir sobre un mundo sin bondad, es como si alguien se metiera en una caldera hirviendo de la que es imposible salir.
The Miami Herald: “El acto, organizado por la Oficina de Participación Pública y anunciado como Día de Cuba en la Casa Blanca, se celebra para ‘reconocer’ las contribuciones de la comunidad cubanoamericana a Estados Unidos”.
Venezuela, el país con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, está a punto de perder el control de su refinería Citgo, con sede en Houston.
En ‘Fracturas’, Andrés Castellanos no fotografía Cuba; fotografía su silencio. No retrata un país, sino la caída de su imagen.
En su dimensión política, el rentismo es más conveniente para el régimen. Asegura la desmovilización ciudadana.
“En la filmografía de Fernando Pérez palpitan las angustias existenciales de nuestro tiempo”.
Las cuatro últimas palabras que papá me dijo, nunca se las había escuchado en cuarenta y dos años: “Vete al carajo, hijo”.
Te acuerdas, Sylvia, cómo trabajaban las mujeres en casa. / Parecía que papá no hacía nada.
Mi padre andaba ennoviado y se negó a exiliarse sin que mi madre lo acompañara.
En 1978, mientras Enrique Lihn flaneaba por Manhattan, Manuel Puig también daba vueltas por la isla neoyorquina, quejándose de la insularidad que significaba ser autor latinoamericano en tierra anglo. Por esos mismos años Reinaldo Arenas llegaría a Nueva York y moriría ahí mismo, culpa del sida. Y fue en Manhattan donde Néstor Sánchez se convirtió en un vagabundo que escribía con la mano izquierda.
Este dosier podría llamarse: “Los poetas cubanos recomiendan”. Pero entonces sería traicionera con el tiempo perfecto de la poesía.
A sus abuelos ―nosotros― el régimen los chantajeaba de niños con que el KKK nos esperaba en Estados Unidos para lincharnos. Lo natural es, entonces, que hoy los nietos ―los nuestros― se disfracen indolentemente de ese mismo KKK. No sólo es lo natural, sino también lo marxista.
Ana Varela Tafur (Perú, 1963). Poeta, docente y activista cultural. Ha publicado, entre otros títulos, ‘Lo que no veo en visiones’ (1992), ‘Voces desde la orilla’ (2000), ‘Dama en el escenario’ (2001) y ‘Estancias de Emilia Tangoa’ (2022).
Se dedica a la artesanía, a “sus creaciones”, como les llama. Al menos, desde que perdió la pierna, en el 1980. Muleta bajo el brazo, con el Quijote a sus espaldas, entorna los ojos bajo el mismo sol que hace resplandecer sus peces de colores.
Fionnuala Ní Aoláin, relatora especial de la ONU, destaca las violaciones de los derechos humanos en un nuevo informe.