Cuando la ficción no se nota: un filme sobre la adolescencia en Cuba y la espera del Yuma prometido.
Cuando la ficción no se nota: un filme sobre la adolescencia en Cuba y la espera del Yuma prometido.
solo siete años tiene el niño. el marido de su madre dice que sacará de él un buen hombre de trabajo. por las tardes lo lleva a la entrada del bosque.
Carlos González Arenal (La Habana, Cuba, 1970) es director de cine, guionista y fotógrafo. Ha dirigido y escrito cortometrajes y documentales. Reside en Madrid.
He visto cosas que ustedes, humanos defensores de la hermosa solidez de la Utopía, no creerían.
Discurso pronunciado en Lviv, Ucrania, en el marco de la conferencia Ukrainian Renaissance, organizada del 4 al 6 de julio de 2025 por Students for Liberty.
En la ruta final de la dictadura de Gerardo Machado, cuando Cuba ya se había convertido en un hervidero político llegó el pintor japonés Tsuguharu Foujita al puerto de La Habana.
El teniente Tamayo nos convocó y dijo: “Ninguno de ustedes va a sobrevivir”.
“El disparate es el auténtico motor de cambio, el puñetazo infantil del cual se desprenden los grandes progresos de la Humanidad”.
“Adoras ese universo de tienditas, bares y cafeterías ensartados entre el mar y un parque de diversiones. El boardwalk. Como si estuvieses en el mismísimo Cheers, como si el tiempo circular te transportase a un recuerdo perdido en la memoria de algún abuelo”.
No le llegó el permiso para viajar o para renunciar a su ciudadanía cubana, no podía estudiar lo que deseaba, y no podía, por más que lo hubiese intentado, sentir algo más que afecto por alguna mujer.
‘2023’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
Con un gran número de oportunidades, cualquier cosa extravagante, sucederá. Lo más improbablea priori, termina con la mayor probabilidad por el simple hecho de la repetición.
A medida que transcurre la “vida verdadera”, el afán de exhibirse o competir se desgasta. Quizás sea ese uno de los “secretos” de la madurez.
Las huelgas de hambre sirven de espejo a la sociedad, reflejando nuestros valores colectivos, nuestra empatía y nuestro compromiso con la dignidad humana.