Llama la atención que los académicos afroestadounidenses, defensores de los derechos civiles y de las minorías en su país, no pregunten por los presos políticos o los derechos humanos en Cuba.
Llama la atención que los académicos afroestadounidenses, defensores de los derechos civiles y de las minorías en su país, no pregunten por los presos políticos o los derechos humanos en Cuba.
La ex primera dama Rosalynn Carter, pionera defensora de la salud mental y estrecha asesora del presidente Jimmy Carter, ha fallecido en Plains, Georgia.
El fascismo entre los cubanos no es nada particularmente malo. Por el contrario, se nos da bastante bien y lo entendemos mucho mejor que a la democracia.
La cultura oficialista cubana ha servido como
“Somos cada vez más analfabetos funcionales respecto a la realidad. Cada vez más estériles emocionales e incultos de cualquier cosa humana”.
Cuando conocí a Reinaldo García Ramos (Cienfuegos, 1944 – Miami, 2024), era yo un joven ávido de sabiduría y él un hombre “abrumado de virtudes”.
Me preguntan qué puedo aconsejar a los jóvenes que quieren ser escritores. Siempre doy la misma respuesta: si pueden dedicar su vida a otra cosa es mejor que se olviden de la escritura.
El yo de cualquier artista sólo resulta interesante cuando nos propone una relación incómoda con la realidad.
¿Qué mejor destino para Roberto Fernández Retamar, que ver convertido a su personaje de Calibán en representación de la turba que agrede a las mujeres de Cuba y a los estudiantes de Venezuela?
“Al pasar de los años se ha visto una evolución bien grande en Cuba en el mundo del ‘tattoo’ desde el punto de vista del cliente y del artista. El artista ha evolucionado mucho”.
“Para conservar la memoria nacional se necesita, ante todo, transparencia en la información, datos al alcance de todos, libertad para el análisis y confrontación de cifras. Nada de eso existe actualmente en Cuba”.
Son la doncella y el miliciano. Están a punto de quitarse cívicamente la ropa, para celebrar así el eros del último enero de aquella década descomunal.
Eric Morales no solo estuvo a punto de perder sus rodillas en la escena de los hermanos, sino que dos años después por poco pierde sus dientes durante el rodaje de ‘Corazón azul’.