Hubo una Torre y sus almenas… Reina nos dejó también. Y no la culpo.
Las tropas israelíes entran en el hospital Al Shifa, de Gaza, en medio del asedio, causando preocupación por los pacientes atrapados y la escalada de la crisis humanitaria.
Me levantó la saya y metió la mano por un costado del blúmer, directo a la vagina.
Relación actualizada de los artistas e intelectuales cubanos privados de su libertad.
Mi primer encuentro con Nueva York fue decepcionante: en 1980, convivía con la pujanza consagrada por el cine y la literatura, la mugre de una palpable decadencia.
Dos mil personas encerradas en un pueblo que está en el mismo centro de una isla que también se ha encerrado en sí misma: ‘Atlántida’.
Las viejas estructuras de las escuelas Pías se resisten a desaparecer bajo las capas de la desidia en que la isla sucumbe.
Uno de los títulos de este año es sin duda ‘Cuchillo. Meditaciones tras un intento de asesinato’ (Random House, 2024), de Salman Rushdie.
En una de esas tardes de desesperación, la profesora me comenta la decisión: “Abandonaré el país, lo estoy vendiendo todo”.
Aún así, escritores, viejos y no tanto se preocupan por jorobada idea de trascendencia, rodean de admirados jóvenes que refieren ensayos y tesis, poemas, llaman “maestro”, y como orine de carnaval corren las entrevistas, las memorias personales: nada más escandalosamente moribundo.
Estos creadores asumen el arte como una actitud ante la vida y pueden llegar a convertirse en parte de sus propias piezas. Crean bajo un impulso inexplicable, acosador, casi animal que, a la vez, es el más humano.
El esfuerzo decisivo de 1969 es el verdadero poema. Al decir poema quiero decir maldición.
“El mundo de los NFT también es una sociedad. Por cierto, mucho mejor que la del mundo tradicional”.
Solo plantearse la pregunta de si un acontecimiento de arte organizado por la institución —dígase Gobierno en este caso— debería suceder en medio de la violencia que esa misma entidad aplica sobre sus ciudadanos, es suficiente para negarlo.