Cuba, que había marchado con Casal y con José Martí al frente del movimiento modernista, estaba llamada a perder su supremacía.
Cuba, que había marchado con Casal y con José Martí al frente del movimiento modernista, estaba llamada a perder su supremacía.
“¿Por qué tenemos que hacer la vista gorda? Es ilegal vivir en una casa rodante en la ciudad de Hialeah. Si me cuesta el puesto, es lo que hay.”, declaró el alcalde.
Los rebeldes hutíes atacan con un misil un buque de guerra estadounidense. El presidente Joe Biden ha declarado su compromiso de “proteger a nuestro pueblo y el libre flujo del comercio internacional según sea necesario”.
Este régimen me ha convertido en una mala persona, motivada por la venganza y los pensamientos más turbios. En un enemigo del perdón.
Películas que se produjeron bajo el control absoluto de Alfredo Guevara… ¿Alfredo qué? Alfredo L. Guevara Valdés… ¿Y quién fue Alfredo L. Guevara Valdés?
Quiero escribir, pero me sale Miami. Lo mío no es la literatura, lo mío es Miami.
La historia demuestra que las concesiones a regímenes como el cubano solo fortalecen su control represivo.
Mi esposa y yo, en una vida que teníamos entonces, una que no es similar a la de Normandy Isles.
Capítulo de la novela Miami en brumas (Colección Mariel, Hypermedia, 2018). La Colección Mariel recoge los 11 títulos más emblemáticos de esta generación.
El desconcierto de su mano agarrándome el bollo con fuerza. Mi risa nerviosa ante su atrevimiento. La presión de su mano justificando su descaro. Yo estaba casada entonces. Él también.
De todos los parapetos sintácticos usados para justificar el autoritarismo estatal y descartar de antemano cualquier posibilidad de intercambio entre el poder y los ciudadanos similar a lo sucedido el 27N, la idea del “interlocutor válido” es la jugada maestra de la política policial, o sea, de la Seguridad del Estado.
Mientras muchos nos venden pasado, Orlando Luis Pardo Lazo nos regala futuro.
La gradualidad solo tiene sentido si hay perspectivas transparentes de libertad y derechos. Los cubanos tenemos derecho a los derechos. ¿Por qué no los derechos? Ya es hora.