Flavio Garciandía es un pintor que vive en la fascinación: su pintura no representa la vida, es un silencio que hace viva la pintura, la luz puntual del mundo en el sujeto lírico.
Flavio Garciandía es un pintor que vive en la fascinación: su pintura no representa la vida, es un silencio que hace viva la pintura, la luz puntual del mundo en el sujeto lírico.
El domingo 12 de junio de 1994, en Los Ángeles, OJ Simpson mató a dos personas inocentes. Ninguno le había hecho absolutamente nada a él.
Los centros comerciales de Miami se transforman en viviendas para paliar la escasez del 37% de domicilios en la ciudad y remodelar la vida urbana.
“Entonces, digamos que mañana salimos de la cárcel. ¿A dónde vamos? ¿A la misma Cuba o a un exilio obligatorio?”.
El ODC llama a reflexionar críticamente sobre la manipulación de la infancia en el servicio de la agenda política cubana.
“Es probable que todos los miembros actuales del gobierno terminen en prisión o, al menos, pasen el resto de sus vidas en reuniones legales. ¿Por qué?”.
“Marta Elena Feitó Cabrera lo único que le explicó a nuestro unánime parlamento fue una verdad compartida por todos los cubanos”.
A estas alturas, cuanto declaró la ministra no me sorprende: ha sido enunciado como si del otro lado de la pantalla no hubiera vida inteligente.
Las dos primeras líneas en Talud (Bokeh, 2018), de Aleisa Ribalta Guzmán, resultarán definitorias: “Viste una foto del otoño, / te pareció que allí faltaba algo”.
Ana de Armas se mantiene estoicamente comprometida con su personaje, aunque el resto de la película conspire para ahogarla en las extravagantes marismas del grotesco.
“La Revolución garantiza tu pan de hoy, el de ayer y el de siempre”.
Una escritura que desacraliza y destruye, a partir de elementos asociados a lo femenino, lo escatológico y lo sexual lésbico, los paradigmas impuestos por el poder opresivo del patriarcado.
“La Patria es agonía y deber”, sentencia Martí. Pero un poco de buen gusto, respeto por los cánones del arte, y una dosis de estética, no vendrían mal mientras agonizamos.