Hubo una Torre y sus almenas… Reina nos dejó también. Y no la culpo.
El ex jugador ruso Korneev critica el próximo partido amistoso entre Rusia y Cuba, mientras que el centrocampista cubano Eduardo Hernández se muestra decidido a afrontar el reto.
Como un mirarse de frente. Como un cuidarnos la espalda. Como un tocarse a dúo desde la pura presencia humana.
Relación actualizada de los artistas e intelectuales cubanos privados de su libertad.
Mi primer encuentro con Nueva York fue decepcionante: en 1980, convivía con la pujanza consagrada por el cine y la literatura, la mugre de una palpable decadencia.
Dos mil personas encerradas en un pueblo que está en el mismo centro de una isla que también se ha encerrado en sí misma: ‘Atlántida’.
Las viejas estructuras de las escuelas Pías se resisten a desaparecer bajo las capas de la desidia en que la isla sucumbe.
Uno de los títulos de este año es sin duda ‘Cuchillo. Meditaciones tras un intento de asesinato’ (Random House, 2024), de Salman Rushdie.
En una de esas tardes de desesperación, la profesora me comenta la decisión: “Abandonaré el país, lo estoy vendiendo todo”.
Antonia Eiriz, Sandra Ceballos y Camila Lobón son un camino las tres juntas. Sus obras son una respuesta firme ante el floripondio prestablecido que intenta autentificar la cultura oficial hasta llegar el tedio.
“He apostado por una síntesis que —dándome chucho— llamo ‘estética de hipervínculo’ [risas], sin saber si existe algo por el estilo”.
“Escribo cuando estoy solo, sobre todo en la noche. A veces describo sueños, o me inspiro con estados alterados de la percepción”.