“No estamos aquí para hacer un estudio general de la prostitución intelectual; sino para denunciar la represión”.
“No estamos aquí para hacer un estudio general de la prostitución intelectual; sino para denunciar la represión”.
La joven cubana ya imagina, ya teje los sonidos de una nueva generación cubana de compositores contemporáneos.
La Franja de Gaza se enfrenta a una escalada de la crisis después de que Israel prometa no proporcionar suministros esenciales hasta que se libere a los rehenes.
¿Por qué, a pesar de la popularidad de algunas de sus narrativas, Rusia ha fracasado en su guerra informativa contra Occidente?
“Cuba se ha plegado excepcionalmente a los designios del Kremlin, en busca de un socio clientelista de mayor peso financiero ante la crisis multifactorial que padece”.
AP: “La escritora nacida en Moscú y destacada crítica de Putin fue acusada de difundir información falsa sobre el ejército”.
Newsweek: “Los inmigrantes ilegales han sido deportados en cifras récord en los últimos dos meses, según muestran los datos oficiales”.
Variety: “El director de cine palestino presentó ‘From Ground Zero’, una recopilación de 22 cortometrajes rodados dentro de la Franja de Gaza”.
La resistencia de la dignidad contra los que quieren abatirla, podría describirse como la batalla entre una planta y un árbol. La planta es la caña de azúcar; el árbol, la palma.
La poesía de Juan Carlos Flores será justo eso, un mapa lúcido y alucinado del país, de nuestro país siempre marcado por el desastre.
En 1961, el Gobierno promulgó la Ley 993, con la que hacía pública y oficial su posición contra la prostitución y el proxenetismo. Sin embargo, esa política ya venía implementándose. Mientras se cerraban los prostíbulos, se diseñaron algunos programas de rehabilitación y reeducación para proxenetas y meretrices.
La cubanía no se mide por la adhesión a una ideología, nace del compromiso personal con el país en el que has nacido.
La población residente en Cuba fue forzada a entrar en dos espacios ideológicos cerrados y excluyentes entre sí: los revolucionarios y los contrarrevolucionarios; una relación en la que toda inconformidad era disidencia y toda disidencia era “gusano”.
Soy mujer escultora, mujer grabadora, mujer artista de la instalación o el videoarte, sin entrar en la categoría forzada de lo “femenino”.