“La actual caída de Venezuela en el caos económico y político es un ejemplo de la peligrosa influencia que la riqueza en recursos puede tener en los países en desarrollo”.
“La actual caída de Venezuela en el caos económico y político es un ejemplo de la peligrosa influencia que la riqueza en recursos puede tener en los países en desarrollo”.
Sexos lamidos: falo expuesto a la boca glotona, vagina expuesta a la boca de grandes labios.
Israel intensifica los ataques contra el sur de Gaza, con un número de víctimas sin precedentes. Aumenta el temor a un conflicto más amplio en Oriente Medio.
The Economist: “Frente a una alternativa más audaz pero más divisiva, el gobernador de Minnesota era la opción más fácil”.
La exposición de Abela en la Galería Zak fue uno de los episodios que sirvieron para la elaboración de la noción de arte cubano moderno.
“Si alguno de estos militantes conmovidos por la experiencia de “lo cubano revolucionario” se aventurara a preguntar o criticar más allá de la ruta establecida, sería expulsado y vetado en el país”.
Las actas electorales venezolanas “son, sin duda, el tiro de gracia a la izquierda latinoamericana y, por extensión, a las izquierdas internacionales que callen ante semejante canallada”.
¿Y si no pudieras fiarte de nada? ¿Y si no pudieras saber si todo es verdad o si se lo ha inventado una máquina?
“Lo más profundo del alma de la ciudad se desdobló ante sus ojos: vio las sombras de muchos de los que ya no estaban allí para caminar sus calles”.
¿Se podría justificar la comparación de la Cuba actual con la Polonia de la época de la transformación de los años noventa del siglo XX?
Lee la Historia de Cuba como jamás te la han contado. Estas 17 postales son el resumen de un país que apenas aparece en los libros.
Raúl Martínez cayó en desgracia a inicios de los años 70, como muchos de sus colegas: por librepensador, por intelectual y por maricón.
Cuba está enferma. La afecta un mal sistémico que ha demostrado su incapacidad para generar ilusión y las fórmulas que la dictadura enarbola son tan obsoletas como sus promesas.
“Si uno logra que el público desee acariciar un perro de trapo, uno va ganando”.