El ODC denuncia la manipulación y el lavado de significado de los Derechos Humanos en Cuba.
El ODC denuncia la manipulación y el lavado de significado de los Derechos Humanos en Cuba.
Hay que aprender a vivir con el dolor. Nos toca. Si los hombres ovularan, menstruaran, parieran, San Google me daría, otra respuesta.
La candidata opositora venezolana, que una vez confrontó a Hugo Chávez, surge como una figura prometedora para las elecciones de 2024.
“Cuando llegué a Miami hace un año, me vi flotando. No tenía casa, no tenía documentos, no tenía trabajo, no tenía dinero, no tenía amor y no tenía país”.
Yo era Elena en ‘Corazón azul’. Me encontraba ante las ruinas de una isla. Por fin dejé de matarme. Ya no podría volver a interpretar a Ofelia.
Con su técnica excelente y su goce singular de pianista acuariana, Diana Carbonell Avtodiychuk genera una danza con sus dedos.
Se ha matado por el hijo que tuvo su mujer el mes pasado. El bebé no debe ser suyo, porque salió bastante negro.
¿Qué dirección está tomando el reparto? ¿Cuáles fuerzas moldean su evolución? ¿Volvemos al reguetón?
Una vez más, un representante del Gobierno cubano expresa las auténticas características del Estado insular: patriarcal, misógino, machista y discriminador.
De pronto veo a este chamaco peruano, Santiago Roncagliolo, tratando de reclutar a mi compatriota Ronaldo Menéndez para jugar ajedrez. Lo tiene prácticamente agarrado por el pescuezo. ¡Vaya ímpetu ajedrecístico!
Disparos, sangre, piedras, consignas de un lado y verdades desgarradas del otro; la ilustración más acabada de la cubanidad inoculada por el castrismo: división y odio.
El peor enemigo que tiene la familia cubana en este instante es el propio Estado.
La libertad de un pueblo, no cabe en una maleta de 70 kilogramos.