“Ahora lo que me falta es un país. Me falta un país con cuatro gatos, una madre y un mar. Eso es lo que estoy buscando”.
“Ahora lo que me falta es un país. Me falta un país con cuatro gatos, una madre y un mar. Eso es lo que estoy buscando”.
WSJ: “La entrevista del líder ruso con el ex presentador de Fox News se convirtió por momentos en una larga lección de historia”.
Un solo punto estaba claro: una orden del Jefe no admitía cuestionamientos. Por descabellada que pareciera la misión, por imposible que sonara, había que cumplirla, y cumplirla bien.
Negro, Gastón. Blanca, Lydia. Católicos y homosexuales. Sobre todo, convencidos contrarrevolucionarios y anticomunistas.
“Apoyar a los periodistas independientes y a los activistas democráticos en Cuba no solo es un imperativo moral. Es también una inversión estratégica”.
Barrenechea fue arrestado el 8 de noviembre de 2023 tras participar en una manifestación pacífica. Ahora, tras agravarse la enfermedad de su madre, las autoridades han negado el permiso para que pueda visitarla.
Incluso bajo la lectura más optimista de la revolución MAGA, Trump ya ha causado un daño duradero a las instituciones, las alianzas y la reputación moral de Estados Unidos.
Llamadme Carmen. Siempre quise empezar una novela así, aunque no tuviera la fuerza de aquel «Llamadme Ismael» con el que comienza ‘Moby Dick’.
El investigador y columnista Eduardo López-Collazo da el salto a la novela de la mano de su ópera prima ‘Narcisos’.
La herejía ya no como libertad, sino como el histrionismo único del Leonardo Padura narrador.
‘Gramputin’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
Nada más proimperialista que esta posición cubana, que vuelve a Ucrania un país sin derecho a dictar su presente y futuro de manera independiente, sin más opción que someterse a los designios imperiales de su poderosa vecina Rusia.
“En todas las esquinas decían que Díaz-Canel y la Revolución ya no servían, que era una mentira, que hacía mucho tiempo que la Revolución tenía que haber acabado, que nos tenían sumergidos en la pobreza, que nos estaban matando. Y hablaban sin miedo”.
“Pasaban camiones llenos con cubanos gritando: ‘Esbirros, váyanse para Estados Unidos, traidores, nosotros no los queremos aquí…’”.