“No he buscado Patria en la obra de Salinas. La he recibido siempre como una ‘iluminación’ sobre lo intangible”.
“No he buscado Patria en la obra de Salinas. La he recibido siempre como una ‘iluminación’ sobre lo intangible”.
La defensora iraní de los derechos de la mujer, Narges Mohammadi, encarcelada por su activismo, gana el Premio Nobel de la Paz.
El gobierno de Biden anuncia la reanudación de las deportaciones de venezolanos y acelera la construcción del muro de la frontera sur.
El libro analiza la obra de varios intelectuales cubanos a los que el autor asocia con la idea de reforzar la decencia de la República para evitar la injerencia de los Estados Unidos.
“El ODC condena la instrumentalización del patrimonio natural y cultural de forma segregada, para legitimar un sistema político-económico fallido”.
Sería en esa perspicacia, en ese olfato de perro pavloviano, donde único se conserva la cubanía, si es que aún existe esa glándula.
Leerlo no agota. Es ágil. Agreste, agorero. Y cómico como carajo. Al terminar, puede comenzarse fácilmente por el principio.
El ODC denuncia la manipulación y el lavado de significado de los Derechos Humanos en Cuba.
Además de su pulcro lenguaje, la novela está atravesada por una especie de maximalismo verbal. Sus personajes parecen encarnaciones de la polaridad, de la crispación de los tiempos.
Se cumplen cincuenta años de una puesta en escena con ovación unánime. El eufemismo ha reinado; el travestismo ha dominado el sentido de las palabras. Nos han obligado a callar durante mucho tiempo, porque nunca es el momento apropiado. Nos han inoculado la sospecha y la autocensura como principios vitales.
El feminismo ha convertido la masculinidad en una perversión, idea espuria que deseo refutar. La “masculinidad tóxica” prehistórica parece haber sido causada en retroactivo por el feminismo de tercera ola. ¿Por qué a las feministas les molesta que el hombre sea competitivo y dominante?
Sigo escribiendo después de tener pensado y repensado un proyecto, y sigo con las mismas obsesiones y las mismas palabras de los últimos años. Lo que sí cambió fue cierto ánimo, cierto choque de energías, cierto desborde que en mi caso está relacionado con cierta soledad y cierta concentración.