“Logró hacernos ver que su miedo era coraje. Y tal vez eso sea en verdad el coraje, la forma más humana de esconder el miedo”.
“Logró hacernos ver que su miedo era coraje. Y tal vez eso sea en verdad el coraje, la forma más humana de esconder el miedo”.
México sufre un auge de violencia del crimen organizado, con pueblos tomados y jóvenes desaparecidos. Un video viral subraya el horror digitalizado del país.
Celebramos 35 años de ‘Ritmo en el corazón‘, obra maestra de la salsa creada por las leyendas Celia Cruz y Ray Barretto.
WSJ: “Edmundo González es una anomalía en la áspera política del país, pero se enfrenta a un sistema electoral amañado”.
The San Diego Union-Tribune: “El club anunció el fichaje de la atacante exterior cubana Rosir Calderón para la temporada 2025”.
“Odette Alonso Yodú, Gleyvis Coro Montanet y Legna Rodríguez Iglesias. Tres mujeres. Cubanas. Poetas. Emigradas. Grandes. Sabias”.
“En Cuba sólo han existido dos José, José Martí y José Lezama Lima”.
“¡Esto es demasiado…! ¡No hay quien aguante tanta tortura!”, grita alguien. “¡Aquí en esta casa no se come hoy!”.
Una conversación con el dibujante Alen Lauzán, el humorista gráfico Gustavo Rodríguez (Garrincha) y el escritor Jorge Fernández Era.
‘Rutina’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en Hypermedia Magazine.
Villa Marista es el símbolo del autoritarismo del régimen revolucionario, una de las joyas de la corona’. Ese archivo puede ser fundamental para la reconstrucción antropológica del Estado, de sus tecnologías de poder y control. Allí se clasifica, organiza, gestiona, administra y ordena la vida de los “otros”: artistas, intelectuales, presos políticos, disidentes…
La lista que propongo no busca anatemizar las superproducciones, sino reubicar a The X Men, The Avengers y The Justice League en un campo artístico mucho más rico donde, junto a la radicalidad gore, el intimismo existencial y las búsquedas autorales, también los superhéroes han gozado de altos rigores creativos.
El otro-excusa es la vía de escape social. Es el monótono despuntar de la desidia. “Mejor que lo haga otro, porque yo no voy a cambiar nada”. Es la rabia del infantilismo social. Perpetúa el equívoco de dejar la vida en manos ajenas: que otro decida por ti, por tus sueños y tus realidades, por tus hijos y tus nietos.