Su cuerpo, y los cuerpos de los suyos, cierran el mapa. No queda un rincón legítimo para el castrismo en el país.
Su cuerpo, y los cuerpos de los suyos, cierran el mapa. No queda un rincón legítimo para el castrismo en el país.
Ellos no van a repetir la historia. Tienen buena la vista y hábiles las manos.
Si Fidel no la podía a tocar, Celia no quería que nadie más en el mundo pensara en ella.
El régimen comunista está más aislado que nunca y las reservas de combustible se están agotando. Los diplomáticos temen brotes de enfermedades y la extensión del hambre.
Cuatro jóvenes desafían a la dictadura desde dentro con Fuera de la Caja Cuba: arte, denuncia y libertad plena frente a la represión.
Mierda de los humildes, por los humildes y para los humildes. Eso es lo que nos han dado.
Su paleta descansa sobre la ‘dialéctica del duelo’, esa relación con lo mórbido y los cuerpos en disenso, con la idea de finitud y de despedida.
Vidas arrancadas por el odio y la maldad del castrismo. Sus familias sufren el dolor de la ausencia y aún esperan porque se haga justicia.
“Al menos hizo todo su concierto en español”, dicen para consolarse.
Fue testigo de una época sin testimonios y enfrentó el cáncer que lo mató con su habitual sarcasmo.
‘Muestrario del mundo o Libro de las maravillas de Boloña’, de Eliseo Diego, evoca ficciones que no se podrán resolver.
“Pensaba en lo avergonzada que se sentiría si tuviera que llegar a explicarle a algún colega que ella, doctora en Ciencias Bioquímicas, estaba considerando un remedio mágico para su hermana”.
Entrevista con los cineastas Miguel Coyula y Lynn Cruz publicada originalmente en idioma sueco en la revista ‘FLM’.
Flavio Garciandía es un pintor que vive en la fascinación: su pintura no representa la vida, es un silencio que hace viva la pintura, la luz puntual del mundo en el sujeto lírico.
Ketty Blanco, más que un libro de niños, ha escrito un libro de madres.
‘Dios en las cárceles cubanas’ es un fragmento del horror oculto tras la desinformación y el miedo como instrumentos de dominación.
TIME: “El 20 de enero, todos estaremos viviendo en la América de Trump. Aquí tienes un vistazo de cómo podría ser”.
“No estoy diciendo que vaya a tener lugar, sino que podría ser posible”, afirmó el teniente general Carsten Breuer, máximo responsable militar alemán.
The Miami Herald: “El acto, organizado por la Oficina de Participación Pública y anunciado como Día de Cuba en la Casa Blanca, se celebra para ‘reconocer’ las contribuciones de la comunidad cubanoamericana a Estados Unidos”.
Yanelys Núñez es curadora, crítica de arte y activista. Coautora, junto al artista Luis Manuel Otero Alcántara, del Museo de la Disidencia. Asimismo, participó activamente en la campaña contra el Decreto 349, que restringe la libertad artística en Cuba, y en la creación del Movimiento San Isidro (MSI).
La expropiación revolucionaria en Cuba no ha generado bienestar colectivo, sino una privatización encubierta del patrimonio a favor del Estado.
La celebración del Mes de la Cultura Afroamericana ha servido de escenario al intento torpe de blanqueamiento de la dictadura más longeva del hemisferio.
Los símbolos patrios pertenecen a toda la ciudadanía, hacen parte del imaginario colectivo de la nación que, a su vez, se ha nutrido de la historia construida a lo largo de nuestro devenir.
La significación del instante, del aquí y del ahora, adquiere un valor transcendental en su obra.
Víctor Fowler evidencia lo que nos cuesta hallar en otros: pasión, lucidez y amenidad. Con uno de los intelectuales más seguidos en Cuba converso sobre crítica, cine y audiovisuales para Hypermedia Magazine.
“Miami Beach me ofrecía contrastes. Lo efímero y anónimo de la experiencia turística versus la inmortalidad de la poesía. Se pasa en 60 segundos de un obsceno Lamborghini al homeless que pernocta en el umbral de una tienda”.
Quiere hacer el viaje cual Dante caribeño, sin Virgilio y con una Beatriz incrédula.
Según la condena que pesa sobre él, no puede salir del país, ni escribir guiones, ni rodar películas hasta 2030.
Esa especie de traición que sentimos al llegar a Europa, donde un mango no es un mango; las uvas, naranjas y mandarinas no tienen semillas; y los aguacates caben en un puño.