Carlos González Arenal (La Habana, Cuba, 1970) es director de cine, guionista y fotógrafo. Ha dirigido y escrito cortometrajes y documentales. Reside en Madrid.
Carlos González Arenal (La Habana, Cuba, 1970) es director de cine, guionista y fotógrafo. Ha dirigido y escrito cortometrajes y documentales. Reside en Madrid.
Nosotros, humoristas, artistas y escritores, denunciamos la campaña de acoso y descrédito que se ha lanzado contra nuestro colega Jorge Fernández Era.
Espionaje, cambios de poder y estrategias de dominio global chocan en una partida de ajedrez geopolítico.
The Washington Free Bacon: “Fue muy, muy amable conmigo y con mi familia y tenía una mente muy abierta y comprometida y hablé con él de un millón de cosas, dijo Kennedy, señalando que habló con Castro”.
“Dos nuevas cartas del escritor a su hermana Eloísa Lezama Lima, desconocidas hasta el momento, cuyos originales se encuentran en la Biblioteca de la Universidad de Miami”.
La nueva normativa permitirá a los funcionarios de inmigración deportar a los inmigrantes que no reúnan los requisitos para obtener asilo en una fase más temprana del proceso.
Desde la reanudación de su independencia en 1991, Ucrania ha sufrido cuatro intentos autocráticos. Dos de ellos acabaron en revoluciones.
Minima Geste, de 33 años, se ha convertido en el último punto álgido de la guerra cultural en torno a los Juegos, tras las disputas sobre la música de la ceremonia de apertura y el póster oficial de las Olimpiadas.
Solicitantes de asilo navegan por la inmigración de Estados Unidos, desafiando ideas erróneas sobre el estatus y los derechos en la frontera.
“Procuro ser optimista ante lo que estamos viviendo, pues lo que ha pasado me confirma que ser proactivos, constantes e inconformes con la obra, nos encamina lejos de cualquier acomodo o absurdo provinciano. Mírame aquí, entrevistado por ti. ¿Quién lo diría?”
“Nos trataron como traidores, recibimos muchas amenazas. La cosa fue seria, el impacto de ir al diálogo creó muchos problemas. A mí me avisaron (esa es la única vez que me avisaron de Cuba) de que Alpha 66 estaba detrás de mí. Yo dejé de ir a Miami. O sea, que la cosa fue bastante fea, ¿sabes?”
El pueblo donde crecí tenía una sola calle, larga y negrísima. Los lunes por la mañana, cuando todos iban para el trabajo, se pisaban los juanetes como en las pinturas de Marcelo Pogolotti. Daba náuseas mirar el gentío tropezando sobre aquella cuerda floja.
¿Qué habría pintado Banksy en las paredes de la calzada más bien enorme de Jesús del Monte? ¿Se habría atenido a la pobreza de los refugiados? Porque es sencillo admitir que los refugiados son solo los que se marchan o se quedan fuera de la isla, cuando en verdad también lo son quienes permanecen en ella.