Terrible amanecer con la muerte. Con la noticia de la muerte de un amigo, quiero decir.
Terrible amanecer con la muerte. Con la noticia de la muerte de un amigo, quiero decir.
Gaza se enfrenta a una grave crisis humanitaria tras el alto el fuego, con 2 millones de personas luchando entre ruinas, escasez y desplazamientos a pesar de la afluencia de ayuda.
Gustavo Rodríguez, “Garrincha” (La Habana, Cuba, 1962) es periodista gráfico, caricaturista y artista visual. Vive exiliado en Miami.
“Es indudable el estrecho vínculo de la Alianza Francesa de Cuba con el comisariado cultural del patio, unidos en la pretensión de exportar una fachada de “normalidad” de la vida cultural del país“.
El peligro real te abraza en las mañanas y pronto te apuñalará por la espalda.
TikTok no es un lugar para conectar con otros. Es un sitio donde perder el tiempo.
“Mana, me voy del país. Venderé la casa con todo adentro. Haré la travesía hacia los Estados Unidos. Ya no resisto más…”.
El entramado de la prostitución trasciende al mero trabajador sexual para terminar involucrando a toda la sociedad.
“AXIS está lleno de incoherencias, y las amamos. Somos personas creativas que se juntan de vez en cuando a experimentar con códigos, sonidos, pigmentos fotosensibles, luces estroboscópicas y cuanto tareco se te pueda ocurrir. Cada uno de nosotros comprende el mundo de una forma bien particular”.
La posición actual de LASA respecto al gobierno cubano no puede sostenerse ni justificarse si no es como el abrazo tácito a la dictadura y a la falta de derechos. Si LASA no tiene problemas con apoyar a un Estado cuyo vocero es Humberto López, yo no puedo seguir en LASA.
El pasado 25 de mayo la Fundación Amelia Peláez emitió un comunicado en apoyo al 27N, el Movimiento San Isidro y a cada cubano en el mundo que quiera una Cuba diversa y democrática. Tuve la oportunidad de conversar con Carmen Peláez, actriz, cineasta y dramaturga, sobrina nieta de Amelia y presidenta de la Fundación.
El garrote y la mordaza no son la salida, como no lo son una insurrección o una intervención extranjera que aquí casi nadie desea. De modo que se hace indispensable aprender a convivir, a construir consensos; y reservar palabras como “enemigo”, “mercenario” y “traidor” para quien de veras las merezca.