Esta pinga de apartamento que no es sino una especie de reflejo de esta pinga de país.
Esta pinga de apartamento que no es sino una especie de reflejo de esta pinga de país.
Ante la grave crisis económica y la escasez de alimentos, más de 300 000 cubanos han emigrado a Estados Unidos.
La cubana sor Mary Lange, fundadora de las Hermanas Oblatas de la Providencia, avanza hacia la santidad.
“La fábula trágica de Frankenstein y su creación se aferra a la médula del imaginario humano como alegoría tanto de la otredad como de la infinita soberbia humana”.
“Alice Munro es nuestro Chejov, y va a sobrevivir a la mayoría de sus contemporáneos”, dijo la escritora Cynthia Ozick.
La crisis fronteriza de Estados Unidos se ha agravado. El anticuado sistema de inmigración de Estados Unidos no da abasto y exige reformas integrales que van más allá de las medidas presidenciales.
Archivos secretos de Hamás revelan una amplia vigilancia sobre los palestinos en Gaza, dejando al descubierto una red que controlaba la actividad política, las redes sociales y las vidas privadas.
Ulises Toirac Abelenda es guionista, director, dramaturgo y actor humorístico. Sobre sus consideraciones respecto al presente y perspectivas de la vida cultural y cotidiana de Cuba, conversamos con él.
Teniendo entre 10 y 12 años, Chocolat fue vendido por el precio de 18 onzas de oro a la familia Castaño, originaria del País Vasco.
Hernán Rodríguez ama lo que hace. Le va la vida en su pintura. “Desde que tengo uso de razón”, me dice, “siempre estaba dibujando y pintando. Desde el 2006 vivo en Estados Unidos y por supuesto el paisaje que me rodea también es parte de mis pinturas. Lo único que me anima en esta vida es pintar”.
Luis Gómez es uno de los artistas cubanos más destacados. Su obra se halla en la intersección de las corrientes más importantes del arte contemporáneo. “Mi obra tiene que ver con mi opinión sobre el cómo de lo que sucede en el entorno artístico, o sea, sobre su política y sus gaps, que pueden ser de muchos tipos, desde estéticos hasta éticos” .
Ha muerto el Yolo y la noticia es un puñetazo en el mentón. Una muerte más. Un amigo menos. El Yolo y yo sostuvimos varias conversaciones en esa Habana extrarradio que recibía los olores del gran vertedero cercano a la Cujae. Hablamos de literatura y de guiones, y de la infantería del amor.
De máquina respiradora a máquina respiradora, una muerte lenta. Nadie sabe por qué se muere el hijo que soy. Que nadie diga nada. Los médicos chocan entre ellos a la hora de decir cuál es el estado del paciente. Lo saben, pero no lo dicen. Tocan mi cabeza, pero no confiesan. De muertes a muertes, lo que aprendí no se lo digo a nadie.