Organicemos el día después.
Esta entrevista forma parte del libro en proceso de preparación ‘Voces imprescindibles: autores cubanos del siglo XXI’.
La fuerza estadounidense no sacará a Maduro del poder, pero la diplomacia estadounidense quizá sí.
Cuba podría verse rodeada de gobiernos poco afines que, unido a la policrisis que experimenta y el recrudecimiento de las sanciones (o los posibles ataques) de EE. UU., podría dar al traste con la Revolución.
Hermoso, provocador e irreverente, siempre a la busca de su propio Antínoo, como el emperador desde cuya máscara nos dijo tantas verdades la Yourcenar.
“¡Abrí la boca y algo del chorro brillante me cayó en la boca! Salado. Definitivamente la orina es de sabor salado. Me orinaste. Perverso”.
La posición hipócrita de las autoridades culturales cubanas queda expuesta: predican inclusión mientras practican la exclusión.
¿Qué se ama cuando se ama un país? ¿Un territorio, una lengua, una memoria, una costumbre? ¿O una idea que exige permanencia?
Para el Kremlin, las revoluciones de colores representan el ejemplo por excelencia del soft power occidental empleado con fines geopolíticos.
Examinemos estos libros pues, bajo la categoría de “Producción espiritual del exilio cubano en Miami” o la menos académica de “gente que se quiere entre sí”.
Fragmentos del libro ‘La Cuba del siglo XIX’ (Editorial Betania, 2024) de la académica española Inés Ceballos Fernández de Córdoba.
En 2004, tras la detención de Bobby Fischer en Japón, su histórico rival Boris Spassky salió en su defensa: “Enciérrenme con él… y dénnos un tablero de ajedrez”.
Hay que singar y después reflexionar sobre la sabiduría cuántica de Dios
‘Con Filo’ es un espacio mediático, vocero del mensaje oficial, inaugurado justamente un mes después de los sucesos del 11J.
Los 34 relatos reagrupados en este libro, ‘Morir de isla y vivir de exilios’, de Héctor Santiago, cuentan una isla mortífera, sumida en los horrores.
“Me sentí como si estuviera hablando con León Trotsky en los años previos a la Revolución rusa”.
Nicaragua se convierte en una ruta popular para los senegaleses que pretenden llegar a Estados Unidos. Las agencias vendieron más de 1.200 billetes en el último trimestre de 2023.
Las legisladoras progresistas de Estados Unidos defienden su viaje a Cuba argumentando que es clave para la toma de decisiones políticas.
En Cuba, esta Isla tan caliente, tan paradigmática y tan cultivada, la sazón y razón se han perdido.
La gente prefiere ser picante en las redes. Nadie está comprometido a plasmar la carita en una movilización popular por sus derechos, pero sí con postear foticos, andar cazoleando y breteando mierda.
Entonces: que se piquen las redes. No es fuego, qué va: ¡es TERROR (en las redes) con to’ el mundo!
Para qué medir la felicidad, si la infelicidad y el desatino son el gran nudo, la perfecta armonía de este país.
Las fotos quedaron impresas. La juventud y el misterio fueron la realidad innegable. Yo era la mujer, la modelo. Él, el fotógrafo, el artífice.
Debido a la falta de educación cívica, el deterioro de la cultura, y la escasez en la Isla, llegar a Miami produce un desenfreno de consumismo y un deseo desmesurado de enriquecerse.
“No estoy muy segura de ser una poeta cubana, aunque haya nacido en Cuba y la comunidad de poetas cubanos de Miami me haya adoptado como una de los suyos sin cuestionarse demasiado mi pertenencia”.
Daniel Díaz Mantilla: «¿Qué es lo que más me duele… de Cuba? Son tantas insatisfacciones que es difícil jerarquizarlas según la intensidad del malestar que provocan. Pero voy a tratar de describirte muy brevemente la situación en que vivimos los cubanos».
José Abreu Felippe: “Me dijeron que ya mi amigo lo había confesado todo, que yo era uno de los organizadores de la marcha de protesta de los hippies por la invasión rusa frente a la embajada de Checoslovaquia. Aquello era un disparate mayúsculo que no se sostenía”.
La situación para los artistas y escritores en la Isla no llegó, ni en sus peores momentos, a ser tan lúgubre como lo fue desde el comienzo para los periodistas.
“Me autodenomino como una artista transdisciplinaria, porque con lo que hago, intento que atraviese las fronteras de lo uno o lo otro. Hago converger el videoarte, la fotografía, las instalaciones, la escritura, el teatro y lo performativo, pero no hay una barrera”.
Pablo Milanés, junto a Silvio Rodríguez y la tropa novo-trovadoresca, fueron el ‘background’ de todo lo que a medida que yo crecía sentía falso y hasta siniestro a mí alrededor.