El West New York Cultural Center ya tiene programados conciertos, películas, teatro, presentaciones de libros, lecturas de autores y traductores.
El West New York Cultural Center ya tiene programados conciertos, películas, teatro, presentaciones de libros, lecturas de autores y traductores.
‘Objetos perdidos’ de Karla Suárez invita a pensar el desarraigo no como un estado transitorio, sino como una forma de existencia.
Al poner una pata en el bote con rumbo a La Habana, Bad Bunny ha dado el paso que va del reguetonero filantrópico al portavoz de los macheteros internacionalistas.
Fidel Castro fue el máximo exponente del terrorismo mágico.
En la Protesta de Baraguá también había chinos, chinos manigüeros con sus ojillos opiáceos, escuchando un doblaje al mandarín del reguetón de Antonio Maceo.
“Todos tienen responsabilidad en el estado en que se encuentra Cuba y, por tanto, tenemos una responsabilidad colectiva de buscar los fondos para levantar el país”.
Una sociedad fallida necesita y hasta exige cuerpos útiles, productivos, medibles.
Si el US Army y el US Marine Corps desembarcasen hoy mismo, en nuestras playas, la mayoría de los cubanos los recibirían como a libertadores.
El otrora guerrero zen aparece como una suerte de guerrero zombi en Miami.
Hoy se ha sustituido el halago por la diplomacia, la bravuconería por la negociación y, negando todo lo que Charlie Kirk representa: la imposición por la palabra.
Leerlo no agota. Es ágil. Agreste, agorero. Y cómico como carajo. Al terminar, puede comenzarse fácilmente por el principio.
Yo era Elena en ‘Corazón azul’. Me encontraba ante las ruinas de una isla. Por fin dejé de matarme. Ya no podría volver a interpretar a Ofelia.
Cuando el disenso se volvió sospechoso, cambió la reflexión por la certeza y la crítica por la pureza moral.
“Las revoluciones contrarias a la naturaleza humana son difíciles y a menudo requieren el uso de la violencia”.
Cuarenta piezas, cinco continentes y una idea común: la belleza hecha utilidad. De Japón a Brasil, cada objeto revela cómo el diseño traduce la cultura en forma, materia y tiempo.
El ODC expone la paradoja de esta movilización diplomático-cultural que pretende representar a “todos los cubanos”, homogenizados bajo la horma ideológica del gobierno cubano.
La victoria de Donald Trump ha dejado consternado a muchos que, desde distintas zonas del espectro político, lo denunciamos como un agitador con irreprimible vocación autoritaria.
Según la Autoridad Palestina, que gobierna partes de Cisjordania ocupada, 137 de los 193 miembros de la ONU ya reconocen un Estado palestino.
La batalla en torno a la controvertida ley de inmigración de Texas podría dar al Tribunal Supremo la oportunidad de revisar una sentencia que anuló en gran medida la ley “muéstrame tus papeles” de Arizona.
Cuando el Fifo pasó a mejor vida, salió a la palestra pública la deuda de miles de CUC de Kcho y su estrategia de Internet free para todos en el barrio de Romerillo. El diputado al Parlamento pretendió saldar su deuda con algunas de sus obras. Pero qué va, ETECSA no colecciona arte. No me queda claro si esta deuda ha sido saldada.
Toda comunidad tiene derecho a preservar, desarrollar y transmitir sus expresiones culturales sin manipulación externa ni instrumentalización política.
“Los esforzados dueños-choferes de almendrones son sólo otra de las tantas categorías de héroes anónimos que mantienen, mal que bien y nadie sabe cómo, la Isla funcionando. O que, al menos, evitan que se hunda definitivamente”.
Estos creadores se suman a los quince artistas encarcelados a lo largo de todo el país, por los que sostenemos una campaña de liberación.
Armando Abascal: “Yo no podía pensar que en 2021 podían existir lugares tan macabros, tan dantescos. Es una celda plenamente tapiada. Antes del triunfo de la Revolución no existían prisiones de este tipo”.
Catalogada por muchos como una “conocedora” de la llamada literatura cubana del exilio, Anežka Charvátová también ha traducido al checo la obra de otros escritores latinoamericanos y europeos.
Llegados a Brasil, fuimos distribuidos por los estados. Una vez ubicados, los coordinadores controlaban casi toda nuestra vida. Ellos tenían personas que les informaban de casi todo, y nos exigían que llenáramos nuestras redes con propaganda socialista. Aquel que se atreviera a publicar algún tipo de reclamo, como por ejemplo el salario injusto que recibíamos, era desligado automáticamente de la misión.
Haced pública de una vez la pataleta de Heberto Padilla. Revelad por fin su insignificancia. Nos pertenece a todos y cada uno de los cubanos que quedamos.
Es inevitable hallar referentes en su obra que cuestionan transversalmente las jerarquías, las estrategias de poder, las distinciones de clases, la arbitrariedad estatal, la coacción.