La coalición comandada por Estados Unidos ataca un emplazamiento de radares, avivando el temor a una escalada regional.
La coalición comandada por Estados Unidos ataca un emplazamiento de radares, avivando el temor a una escalada regional.
Con este plebiscito de una ley que ya es ley aprobada oficialmente, el militariado local está haciendo una prueba de zafarrancho de combate electoral.
Asumo la postura de una abstención reflexiva. Creo que por aquí se puede reconstruir la conversación racional y debilitar la lógica del insulto, los ataques mutuos, la polarización y la banalización de temas complejos y complicados.
Dmitri Medvédev, ex presidente de Rusia, declaró que los posibles ataques de Ucrania a emplazamientos de misiles rusos podrían desencadenar una respuesta nuclear por parte de Moscú.
Ecuador se enfrenta a una grave crisis ante la violencia de los cárteles de la droga, espoleada por la corrupción y la complicidad del Estado.
“Cuando le pregunté a Iván Acosta sobre el final de ‘El Súper’, me dijo: ‘Yo buscando un final feliz, decidí hacer que Aurelita regresase…’”.
Alejandro Cardozo-Uzcátegui (Mérida, Venezuela, 1978) es historiador, investigador y politólogo. Profesor en la Universidad Sergio Arboleda, en Colombia. Es autor de ‘Hugo Chávez. El huérfano de la Guerra Fría: una biografía política’, publicado por la Editorial Hypermedia, en 2023.
Preferir es un acto que se inserta, pues, en la cadena de los imposibles. Preferir presupone la escogencia. Esta se expresa en la libertad de elegir.
La periodista Sacha Pfeiffer, de NPR, entrevista a Scott Roehm, director de Política Global y Defensa del centro de internamiento.
Palabras de presentación del libro Tres metros cuadrados de purgatorio (Hypermedia, 2018), de María Elena Hernández Caballero.
¿No presenta la Rusia de Putin la paradoja de una ideología nacionalista que vive del usufructo de dos personajes tan disímiles como Nicolás Romanov y Stalin? Un hipotético regreso político del exilio a Cuba, de perseverar el mapa ideológico que ha deslindado el fenómeno del trumpismo, podría provocar una de esas raras fusiones posmodernas.
“No tocar” a Fidel Castro, como ordena el mandato estatal, supone mantenerlo en un circuito público controlado donde no tiene lugar la crítica; un circuito higienizado y “securitizado”, a prueba de riesgos, atravesado por la retórica de la amenaza y el control de daños.